sábado, diciembre 22, 2007

COFRADÍA DE ÁNIMAS

Contamos en esta ocasión con el estudio que sobre la cofradía de Ánimas presentamos en la revista de Semana Santa de Talavera la Real 1.999.
Cofradías que surgen por toda la geografía hispana entre los siglos XVII y XVIII.

LA COFRADÍA DE ÁNIMAS
Se encuentran en el Archivo Parroquial de Talavera dos libros referentes a las cuentas de la cofradía de Ánimas: el primero registra desde el año 1.723 a 1.760 y el segundo desde el año 1.762 a 1.797.
El Interrogatorio de la Real Audiencia del Partido de Badajoz en el año de 1.797, y en lo que se refiere a la cofradía de Ánimas, nos dice:
"Otra nombrada de Animas, compuesta de 328 hermanos, sus fondos las pechas que estos pagan de tres cuartos cada año que hacen 115 reales y veinte maravedíes, y de 37 de un zenso y medio millar de olivos al sitio de los Veneros que renta anualmente treinta reales"

EL ALTAR DE ÁNIMAS
Tenía esta cofradía un altar que desapareció a consecuencia de un incendio acaecido por los años treinta. Este incendio afectó a tres retablos que se quemaron: San Antonio, Ánimas y Virgen de los Dolores.
De los sucesivos inventarios de que disponemos en nuestro Archivo Parroquial podemos hacernos una idea de la composición del Altar de Ánimas.
Poseía este altar un retablo que lo ejecutó en el año 1.724 el maestro ensamblador de Badajoz José de Aguilera, y que cobró la cantidad de dos mil reales por su fabricación, cantidad que la cofradía hizo efectiva en varios pagos.
En 1.726 finalizó su ejecución y pago; se hicieron también unas adicciones al retablo por Lorenzo Román, de la Torre del Almendral (Torre de Miguel Sesmero). El dorado lo hizo un pintor y dorador de Badajoz llamado Manuel Antonio.
Alonso de Mures, pintor de Badajoz, pero de probable naturaleza sevillana, realiza un cuadro cuyo apunte se detalla de esta manera en los libros de la cofradía: "240 reales pagados a Alonso de Mures pintor de Badajoz por el cuadro y lienzo que pintó para el Altar de Ánimas". Apunte uqe corresponde a la fecha de 1.726 y por ello se trata de Alonso de Mures llamado "el viejo". Este pintor tuvo una larga y afamada familia en el arte religioso: "los Mures".
El cuadro de Ánimas, tabla de dimensiones 1.50 metros por 1.30 metros, representaba la iconografía típica: de un lado los penitentes implorantes, y del otro, con el ánimo de aliviar, la Virgen y Santos. En el caso de nuestro cuadro contemplaba a la Virgen del Carmen acompañada por el Arcángel San Gabriel (otros mencionan a San Miguel).
Adelardo Covarsí, quien tuvo la oportunidad de contemplar el cuadro entre 1.928 y 1.929, encontró la pintura "tan anodina e inferior por todos los conceptos que cuesta trabajo admitirla como de la mano de un pintor tan estimablemente considerado". A este respecto tenemos que decir que Alonso Mures "el Viejo" fue un pintor de tardía vocación artística, probablemente carente de escuela y superado ampliamente en calidad por sus hijos.
Contaba el altar con un privilegio de Roma, concedido por Su Santidad a quien dijera misa en el Altar de Ánimas. Estas bulas, enmarcadas en tablillas, se colocaban encima del altar respectivo.
Otra pertenencias de la cofradía eran: estandarte con cuadro, crucifijo de plata, caja del crucifijo, lámpara de plata, etc.

LIMOSNAS, BIENES Y RENTAS
Tenía esta cofradía cepos repartidos por los mesones de la época. De la ingeniosa manera de pedir limosna lo cuenta Joseph Baretti, un viajero inglés que llegó a Talavera un 23 de septiembre de 1.760:
" Al volver a entrar en el mesón y al inspeccionar el mobiliario vi en una esquina un cepillo para limosnas sujeto a la pared y con esta inscripción sobre el:
O tu honrado cavallero
que llegáis a este Mesón,
da un ochavo a las almas,
y pronto en este Cajón
mira que la obra es buena
del Divino Consistorio,
y lo admite de mano ajena
para que salgan de penas
las almas del Purgatorio".

Otras formas de obtener limosnas era:
  • Por representación de comedias y fiestas de toros, que después de corrido, se sacrificaba y se vendía su carne y piel.
  • Venta del Ramo y organización de cacerías llamadas "de Ánimas", tanto de reses mayores, en las que se utilizaba un tambor, como de caza menuda y ojeos, que hacían los devotos.
  • Pidiendo al toque de campanilla que se hacía por el pueblo todas las noches del año.
  • Limosnas de labradores por trabajar en días festivos; recibidas en especie se vendían en la puerta de la iglesia.
  • Rentas provenientes de olivares (sitio de los Veneros) y por venta de donaciones (viñas o cercados) y de una casa en la calle Fuerte.
ACTIVIDADES LITÚRGICAS DE LA COFRADÍA
  • Se hacían honras por las benditas ánimas.
  • Misas cantadas todos los lunes del año.
  • Procesiones y misas diarias por los difuntos al salir el sol.

Grupo de Coros y Danzas "Luis Chamizo"
Sección de Investigación de la Historia y el Folklore
(Autores: C. Cansado, A. Corzo y A. Gómez)