lunes, enero 28, 2008

PREGON PARA LAS FERIAS Y FIESTAS DE TALAVERA LA REAL 2002

PREGÓN PARA LA FERIAS Y FIESTAS DE TALAVERA LA REAL 2002

Buenas noches a todas y a todos.

Me encuentro aquí esta noche atendiendo a la invitación que se me hizo desde el Ayuntamiento para dar el pregón de las Ferias y Fiestas del 2002.

En cuanto al tema me ayudó a la hora de elegirlo el que esta noche se coronaran a las reinas y damas, representantes de la juventud de nuestro pueblo y opté por preparar un pregón en el que os hablara del comportamiento de la juventud de nuestro pueblo en el último siglo.

Según un informe que se conserva en un archivo particular, hace cien años aproximadamente los jóvenes de nuestro pueblo se entretenían jugando a las cartas, consumiendo alcohol y celebrando sesiones de espiritismo, a nuestro informante le llamaba la atención como se reunían bastantes espiritistas en algunas casas y después de leer en un libro de ritos invocaban a los espíritus y llamaban a las almas de los difuntos.

Ante este clima tan poco prometedor surgieron las respuestas de otros jóvenes que, acogiéndose al amparo de una sociedad llamada “Somaten” (Grupo de gente armada que, sin ser militares, se dedicaban a perseguir criminales), velaban por el mantenimiento del decoro, el orden cívico y las buenas costumbres. Estamos en los años 20 del siglo pasado.

También es el momento en que toman auge los distintos partidos políticos, que ofrecen a la juventud de nuestro pueblo unos ideales por los que luchar, el asociacionismo, la participación en la vida política, los mítines, las votaciones, estamos en plena república con toda la agitación que se respira en este periodo. De la importancia que tuvo para nuestros jóvenes la participación en política basta con decir que el 40% del total de fallecidos en la Guerra Civil tenían entre 17 y 35 años.

Una vez concluida la Guerra Civil, la vida juvenil de nuestra localidad va a estar dirigida por la iglesia y por el estado. Y para mantenerla entretenida se potencian todo tipo de fiestas, lo mismo civiles: Carnavales, quintos, bodas, matanzas,... que religiosas: se celebran a casi todos los santos del santoral, algunos se empiezan a festejar uno o varios días antes con vísperas, triduos, novenas... Otras duran una semana, Semana Santa, quince días como las Navidades o un mes como el de los Difuntos.

Y como había pocas fiestas se inventaron otras: coincidieron en nuestro pueblo en plena posguerra talaverana el cura que era de Montijo y el alcalde que era de Madrid. Un día le dijo el cura al alcalde:
- Pues en mi pueblo se celebra una romería muy bonita el día de San Isidro a la que va mucha gente.
- Pues en Madrid San Isidro es el patrón y también es un día muy grande. Respondió el alcalde.
- Entonces podíamos buscar un lugar adecuado en los alrededores y celebrar aquí también esta romería. Sentenció el cura.
Buscaron el lugar y encontraron los Entrines, y desde entonces se celebra en nuestro pueblo la Romería de San Isidro. Porque como había pocas fiestas...

Así pasaron nuestros jóvenes la posguerra hasta que fueron llegando masivamente los medios de comunicación: cine, radio, prensa; salieron los primeros grupos de estudiantes a prepararse fuera de nuestra localidad y llegaron algunos personajes aportando otras inquietudes ( curas con otra mentalidad, sección femenina, empresarios, artistas al teatro), la carretera se impone como un verdadero eje de comunicación con numerosa gente de paso, se instala el Campo de Aviación...

La juventud de Talavera reacciona. Surgen los primeros “grupos de trabajo”: Teatro amateur, competiciones deportivas (Ciclismo, fútbol en “la Jesa”), Grupo de Desarrollo Local (Proponían el servicio de recogida de basuras, club de la tercera edad, club de jóvenes). Y, posteriormente, la Asociación Cultural “Diego Sánchez”, Cine-club de Macondo, los teatros para San José, cursillos de cristiandad y relaciones humanas encima de la actual Caja de Badajoz, la rondalla, la Peña del Cante, el grupo “Luis Chamizo”, grupos de música pop y folk, la biblioteca, el deporte y mil cosas más que se me quedarán en el tintero.

Así llegamos a final del siglo XX con un bagaje cultural que yo consideraría muy importante, en el que los jóvenes fueron los principales protagonistas y también quienes, sin ser tan jóvenes de edad pero si de espíritu, los guiaron por estas sendas tan positivas y esperanzadoras.

Hoy, a comienzos del siglo XXI, a los jóvenes se les presenta un abanico de posibilidades que para si hubieran querido todos nuestros antepasados y les animo a que sepan aprovecharse de esta coyuntura y que participen y que impulsen algunos campos aún poco explorados por la juventud talaverana: el asociacionismo juvenil, el voluntariado, las ONGs, la ecología, el compromiso por el tercer mundo, el arte (pintura escultura, teatro, literatura...).

A todas y a todos os deseo que paseis unas Felices Fiestas y próspero año.

Antonio Gómez Broncano.
12 de septiembre de 2002.