jueves, enero 03, 2008

LAS MURALLAS DE TALAVERA LA REAL



Esbozamos en este artículo la situación de Talavera la Real a mediados del siglo XVII, centrándonos un poco más en las Murallas que rodearon nuestro pueblo hasta la Guerra de la Independencia. Se publicó en la Revista de Feria de Talavera la Real 2004.

LA GUERRA CON PORTUGAL (1.640 - 1.668)

El 1 de diciembre de 1.640, después de sesenta años de anexión del reino portugués a la Corona Española, se produjo una rebelión y era depuesto en Lisboa Felipe IV y alzado como nuevo rey de Portugal Joao IV, duque de Braganza. A partir de esta fecha el amigo portugués pasa a ser el enemigo, el rebelde, y el Duque de Braganza una abominable persona. Esta decisión dará lugar a una larga guerra de 28 años(1.640-1.668), de funestos resultados para las zonas fronterizas de España y Portugal, especialmente para Extremadura y los territorios portugueses del Alentejo y Beira Baixa. Extremadura es la región pero parada, soporta con dureza el paso de una guerra que dirige la desidia de los gobernantes, más volcados en otros frentes abiertos en los territorios de la Monarquía Hispana y que permite que sobre Extremadura se asiente la escoria de los ejércitos y, peor sin duda, unos jefes inoperantes, productores de fracasos, a quienes no les importa mantener la situación de guerra porque a ellos les enriquece. La escasez de medios y hombres son factores determinantes de la larga duración de la guerra, el desarrollo de la misma está basado en pequeñas escaramuzas, golpes y contragolpes, rapiñas e incendios.

LOS PLANOS DE ESTOCOLMO

El Gabinete de Iniciativas Transfronterizas de la Junta de Extremadura ha publicado la Corografía y descripción del territorio de la plaza de Badaxos y fronteras del Reyno de Portugal confinantes a ella. Es esta frontera militar, surgida de las contiendas, la que se nos ofrece en esta corografía, que realizó Bernabé de Gainza Allafor, un oficial de la Secretaría de Guerra y Mar y aposentador de la casa y corte del rey Felipe IV.

En los Archivos Militares de la ciudad de Estocolmo se ha custodiado durante siglos un mapa de excepcional valor (parte del cual reproducimos en esta Revista de Feria), que representa los límites entre los reinos de Castilla y Portugal tal y como se encontraban durante los años 1.657 - 1.659, ofreciéndonos una descripción exhaustiva del frente más activo y fundamental de la contienda.

LAS MURALLAS DE TALAVERA

La situación geográfica de Talavera por la proximidad a la Raya de Portugal la hace vulnerable a las incursiones enemigas, por lo que suponemos que en alguna fecha, hoy desconocida, se determinó amurallarla.

¿Qué parte del pueblo podría estar dentro de estas murallas? Los límites de la misma abarcarían lo más antiguo del pueblo; por la parte Este: la puerta de entrada del camino de Lobón (Puerta de Lobón) que podría coincidir hoy en algún punto de la calle Derecha cercano a la calle Real; al Sur: traseras del Convento de las Carmelitas y de la calle Arenal; Oeste: los muros de la iglesia- fortaleza, rivera del Limonetes, la salida de Poniente por el Puente Viejo (Puerta del Fuerte); Norte: traseras de la ermita de San José, calle Potreque y calle Muralla.

Del Archivo Parroquial extractamos algunas anotaciones que hacen referencia a estas murallas:
  • 1.671-96, casa en la Plaza en que vive Juan Caballero de Tovar y hace esquina a la Puerta del Fuerte.
  • 1.673-74, mesón en la calle Derecha, de Miguel Sánchez, linda con la muralla.
  • 1.706-07, Muerto a la Puerta de Lobón.
  • 1.710, Intramuros, al sitio de Soterraño.
  • 1.723-24, en la calle Derecha, mesón a la Puerta de Lobón.

FORTIFICACIÓN EN 1.658

Viendo el plano de Gainza de 1.658 es cuando podemos afirmar con rotundidad que antes de esta fecha ya existía algún tipo de fortificación en Talavera. Un baluarte que suponemos de no mucha consistencia, construido con los materiales de la zona, como arcilla compactada con piedras.

Se aprecian en este mapa los caminos de Badajoz a Yelves, Campomayor, Alburquerque, Talavera y Mérida. El camino Real a Madrid cruza el pueblo, entrando por el Puente Viejo y saliendo por el camino de Lobón, son las puertas de entrada y salida de la villa. Los despoblados de Aldealconde, Malpartida y Santo Torobio (en este despoblado de Santo Toribio debía encontrarse la ermita descrita por Juan Solano de Figueroa en su Historia Eclesiástica...). Los ríos Guadiana, Lantrín y la Albuera y los vados de Montijo y Malpartida sobre el río Guadina. Un círculo dentro de las murallas suponemos simboliza la Iglesia Parroquial.

FORTIFICACIÓN EN 1.705

La Guerra de Sucesión, que estalló en 1.701 y duró hasta 1.707, fue otro periodo de triste memoria para Extremadura. De nuevo se llenó de ejércitos, más prestos a saquear que pelear, exigiendo a sus habitantes aportaciones de hombres y dinero para mantener sus fronteras.

Para reforzar la murallas pasaron a Talavera, a finales de 1.704, el Marqués de Tesse y el Brigadier D. Rodrigo de Moscoso para conformar el plano de las obras que comenzó y finalizó en 1.705. Consistían éstas en una circunvalación de reductos y trincheras, un débil cerco, al que llamaron muralla, que defendía al pueblo, en caso extremo con algunos resultados. Durante el transcurso de las obras apareció, según Nicolás Díaz y Pérez, un puículo (enterramiento romano de criminales y esclavos) y este mismo autor relata que él vio viejas cimentaciones en otras partes del pueblo y a orillas de la rivera.

FORTIFICACIÓN EN 1.807

Para defender ahora el pueblo del enemigo francés, el General Conde de la Torre del Fresno (del que hablamos en la Revista de Feria del año pasado) a instancias de la Junta de Salvación y Defensa de la Provincia, mandó reforzar las fortificaciones de la villa de Talavera. El encargo lo realizó el Marqués de Casa-Cagigal estudiando el plano topográfico de la población, levantó varias baterías en la parte N y S defendiendo las entradas. Las murallas eran las mismas que las levantadas en 1.705, las obras eran de baja calidad, pues su construcción a penas estaba revestida de material fuerte, y así se explica que hoy no existan indicios de aquellas fortificaciones.

LAS INVASIONES PORTUGUESAS

En el transcurso de esta larga guerra, Talavera se vio sometida a expediciones de castigo cometidas por pequeños destacamentos portugueses, muy móviles, que se dirigían fundamentalmente contra la propiedad, causando incendios, robos de ganados y de cosechas, pillaje y destrucción. Una avanzada portuguesa sobre los campos de Badajoz el 1 de abril de 1.644 llega a Talavera, entrando el 20 de abril de 1.644, saqueando el vecindario y quemando casas. En septiembre de 1.647, fue de nuevo tomada por las tropas portuguesas, recobrándola los españoles en mayo de 1.648. La invasión portuguesa más fuerte que tuvo Talavera fue el 2 de septiembre de 1.658, el enemigo portugués sitió el pueblo, quemando casas y matando algunos vecinos.

En el Archivo Parroquial, Libro de Difuntos se recoge:

Año de 1.658, "En dos de setiembre de mil seiscientos cincuenta y ocho años vino el rebelde portugués a esta villa con ejército de tres mil infantes y dos mil caballos y quemó las más parte de la dicha villa. Mató muchos vecinos antes de entrar en ella y se llevó las haciendas de todos los vezinos".

A continuación de esta reseña se detalla la lista de los muertos por el rebelde portugués. En este mismo año se registran los gastos de peones que limpian los alrededores de la iglesia por la derrota de la villa.

Año de 1.659, es quemada la casa del barquero por el enemigo rebelde portugués.

Año de 1.660, faltan casas en la calle San José por la derrota y otras casas con daños por el enemigo.

En resumen, es generalizada la rebaja de censos que se gravaban sobre casas, que al ser destruidas perdían parte de su valor, se mencionan casas de casi todas las calles del pueblo.

En el Archivo Histórico Provincial de Badajoz, esta rutina se plasma en documentos notariales como los de Lorenzo Pavón, en nombre de Juan de Huerta, Familiar del Santo Oficio y Alcalde Ordinario de Talavera la Real que poseía una casa "la cual con la derrota y entrada que hiÇo el enemigo en la dicha villa el año pasado de mill y seisÇientos y cincuenta y ocho, quando tubo sitiada a esta ciudad, la quemo y deroto y oy esta sin puerta y derrotada y sin vecindad, de forma que esta casi perdida y a pique de acavarse de perder, por cuya causa el dicho... a querido acavar de desacerla y vender los materiales que an quedado della..."

A la terminación de la guerra con Portugal, Talavera está arruinada, una ruina económica y de despoblación que se extiende por toda Extremadura.

Grupo de Coros y Danza "Luis Chamizo", Sección de Investigación de la Historia y el Folklore.(Autores: C. Cansado, A. Corzo y A. Gómez)