viernes, octubre 26, 2018

SILVICULTURA



Carboneros. Preparando el carbón de encina en una dehesa de Talavera la Real.

De siempre hemos valorado a la agricultura y ganadería como actividades principales de la economía de nuestro pueblo, nuestra provincia, incluso de nuestra región. Pero hemos de considerar la importancia de otras actividades para la economía doméstica, sobre todo en tiempos difíciles.
Incluso hoy en día vemos como una parte de la población se ocupa de otras actividades para completar el sustento de sus hogares.
Ya en un artículo anterior comentábamos la, hasta ahora desconocida, tarea de hilar la seda como una actividad secundaria en los hogares talaveranos en siglos anteriores.
En esta ocasión le vamos a dedicar unas líneas a la silvicultura. Que para nosotros, en esta ocasión, la vamos a definir como el aprovechamiento que nos ofrece la naturaleza sin que tengamos que intervenir, solamente recoger lo que nos ofrece y con ninguna o una pequeña transformación vamos a obtener algún beneficio.
Si nos centramos en la agricultura, cultivos, vegetación, sabemos como se han aprovechado los recursos que nos ofrecía el campo, como por ejemplo el “rebusco”, es decir, una vez concluidas las tareas agrícolas, el dueño dejaba en la tierra productos que no le interesaban y que a los rebuscadores les venía bien: tomates, patatas, bellotas, maíz, etc.
Otras veces el producto se cría salvaje, como los espárragos, las tagarninas, los cardillos, las romazas, el romero, el tomillo, la lavanda y otras plantas medicinales como la “tolosana”, manzanilla, “zolla” y otras mil que nos darían para un artículo completo. Productos que han servido para comer, para vender y para curar algunas dolencias.
El mundo vegetal nos ofrecía también productos valiosísimos como la leña, en bruto o para hacer carbón y carbonilla (fundamental para los inviernos y para cocinar), el corcho, las cañas, el esparto, los juncos y las juncias, el mimbre…


Carboneros preparando el carbón de encina en una dehesa de Talavera la Real.

Y si nos fijamos en los animales, se nos abren muchísimas posibilidades que nos ofrece la naturaleza para, de una manera u otra ganarse la vida.
La caza, de conejos, liebres, zorros, cochinos jabalíes, codornices, “pajaritos”, perdices, zorzales, avutardas, han sido una constante fuente de ingresos para nuestras familias, como cazadores, asistentes en cacerías, criadores de galgos y podencos, otra manera de vivir del campo.
Es en este apartado donde debemos hablar del silvestrismo: todo lo relacionado con los pájaros cazados en vivo, principalmente los jilgueros y verderones, para ser vendidos como animales domésticos o para incubar y criar pajaritos de otras especies.
También nos gustaría mencionar aquí el mundo de las abejas, con su miel, su cera, el arrope. Que aunque no mayoritario, si que tuvo su hueco.
En el reino animal destacamos también la pesca. Hemos sido privilegiados por tener dos ríos( el Guadiana y la rivera) y algunas charcas que nos han proporcionado peces y en cuya actividad se han dedicado familias de nuestro pueblo, y los hemos visto pescar, en las tradicionales barcas del Guadiana,  y vender sus capturas por las calles: bogas, machos, carpas, blases, alguna anguila... Inciso para destacar la poca garantía que nos puedan ofrecer cualquier pez capturado ahora en nuestros ríos y charcas, contaminación, basuras, vertidos, camalote, aguas subterráneas con purines...
Con estas líneas queremos contribuir a valorar el esfuerzo que ha supuesto para muchas familias talaveranas el ganarse el pan de cada día, recogiendo lo que le ofrecía la naturaleza o la generosidad de otros vecinos (en el caso del rebusco) no sólo para el consumo, sino también para la venta (espárragos, romazas, tagarnillas) o para el engorde de sus animales (bellotas, maíz, restos de cultivos). También para la construcción como las cañas para las paredes o techos y las juncias, juncos y esparto para los chozos. Igual podemos decir de los animales que han servido para alimento en las casas, para ser vendidos por su carne o su piel, o para su venta en vivo.


Carboneros. Envasado del carbón de encina en sacas. Dehesa de Talavera la Real.

Hoy en día, donde todo está tan legislado y regulado, se hace muy difícil que se puedan practicar muchas de las actividades mencionadas anteriormente, aunque aún vemos algunas (espárragos, caza, pesca..).
Seguro que si nos ponemos a desgranar este tema nos da para un enorme artículo, pero nos gustaría, como en ocasiones anteriores, que sirviera de lanzadera por si fuera del interés de algún estudiante y le dedicara el tiempo que merece.

Cristóbal Cansado y Antonio Gómez. Octubre 2018.


Publicado en el diario digital "Talavera con V" el día 7 de octubre de 2018.

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