jueves, septiembre 18, 2008

DOS ASENTAMIENTOS DE ÉPOCA ROMANA EN EL CAUCE DEL RÍO ENTRÍN

Dos asentamientos de época romana en el cauce del río Entrín
(Talavera la Real, Badajoz).
José Manuel Jerez Linde*
La paulatina pero efectiva ocupación del territorium emeritense parece ir materializándose a medida, claro está, que vamos conociendo nuevos asentamientos y también nuevos hallazgos. La dispersión de establecimientos de época romana en el valle medio del Guadiana nos plantea siempre nuevas perspectivas en cuanto a su distribución espacial en relación con los antiguos viarios. Es lógico por otra parte suponer que esto asentamientos, como es el caso de algunas villae, se distribuyan en función de su accesibilidad y proximidad con alguna vía (caminos o calzadas), caso de la Iter Ab Olisipone Emeritam, que unía Olisipo (Lisboa) con Emérita Augusta.
Fig. 1 - Mapa del término municipal de Talavera la Real (Badajoz) y localización de los dos asentamientos.
Al descubrimiento y excavación de la villa romana de "El Carrascal" (Fig. 2), dados a conocer por D. Antonio García y Bellido1 en la década de los años 60, se sumaría, varios años después, el hallazgo de algunos elementos escultóricos. Se trata concretamente de dos esculturas de mármol procedentes de "Los Mártires"2, muy cerca de la localidad. Una representa al dios doméstico Silvano, de factura muy regular, y otra en la que Zeus se transforma en águila y rapta al joven pastor Ganímedes (Fig. 3).
Fig. 2 - Cabecita de Eros funerario procedente de la villa romana de "El Carrascal" (Talavera la Real, Badajoz) y escultura muy similar del Palazzo Corsini (Roma). J.M.J.L.

Fig. 3 - Zeus metamorfoseado en águila rapta a Ganímedes. Restitución de la escultura hallada en la villa romana de "Los Mártires" (Talavera la Real, Badajoz), J.M.J.L.

Presentamos hoy dos nuevos e interesantes asentamiento romanos de carácter rural localizados en el curso del río Entrín o Lantrín3 dentro del término municipal de Talavera la Real (Badajoz). Se trata en ambos casos de una serie de restos materiales recogidos en superficie, que fueron puestos a nuestra disposición, en la década de los años 90. Materiales que nos van a auxiliar en una breve valoración sobre las distintas fases de ocupación de estos dos yacimientos4, ambos localizados en las inmediaciones de la finca "Aldea del Conde". Esta situación nos permitirá, más adelante, identificar y clasificar tanto material como yacimiento con los términos: "Conde I" y "Conde II".

VILLA ROMANA DEL "CONDE I" -Tras una serie de remoniciones y nivelaciones propias de estas tierras de labor, aflorarían algunos elementos y cerámicas, que se concentran en una zona próxima al viejo puente5, dentro de la finca. No son estas las únicas pruebas materiales, ya que hay constancia de algunos elementos de construcción, de época romana hallados en esta finca y que parecen ser son reutilizados por sus antiguos moradores. En concreto, varias piedras de molino que son incrustadas en la chimenea de una de las dependencias del cortijo "Aldea del Conde".

Entre los varios fragmentos de cerámica dispersos en la superficie de la finca, se han podido identificar algunos de la variedad Terra Sigillata Itálica6. En su mayoría se trata de recipientes lisos (copas, platos), y sólo dos de estos a formas decoradas (Fig. 5). En el fondo interior de una de estas copas pudimos distinguir la marca alfarera (sigillum): AVCTUS/ANNI

Se trataría, por tanto, de un recipiente salido de la alfarería de C. Annivs, que en esta ocasión firma con uno de sus esclavos-operarios: Avctvs (Fig. 4). Es una práctica frecuente en época de Augusto-Tiberio que el propietario de esta alfarería firme sus productos conjuntamente con alguno de sus trabajadores, por eso es habitual encontrar en esta época marcas de doble lectura7.

Fig. 4-5. Sello alfarero con la lectura AVCTVS/ANNI en el fondo interior de una copa troncocónica y fragmento de caliz decorado con hojas de acanto.

Los recipientes decorados en cambio, son ucho más minoritarios en el mercado y más costosos también, lo que les confiere cierta exclusividad. El fragmento que presentamos se corresponde con una copa caliciforme del tipo Dragendorff XI8, decorado a base de hojas y brotes de acanto, vegetal frecuentemente empleado en la plástica grecorromana. Su atribución al taller de Xanthvs (esclavo de Ateivs) es más que probable. Ambos fragmentos son de procedencia itálica. muy probablemente de Arezzo (Italia), siendo elaborados en torno al 10-15 a. de C.9.

Su constatación en este y otros yacimientos, no hace sino ratificar el asentamiento de familias de colonos procedentes en su mayoría de la provincia itálica, que llegan intermitentemente tras el reparto de tierras que se produce tras la fundación de la colonia Augusta Emérita. Junto a estas cerámicas finas de mesa se halló también una campana de bronce y parte de una copa de cerámica tosca. materiales que podrían situar este yacimiento a mediados del s. I d. de C.

VILLA ROMANA DEL "CONDE II"- Los restos de este magnífico establecimiento de carácter rural se elevan sobre una loma, en la margen izquierda del río Entrín a poca distancia del anterior yacimiento. Sobre la ladera que desciende hasta el río, se localizó una estructura a modo de pequeño habitáculo con escalón, que perfectamente podría ser un aljibe para la contención de agua, vino o aceite. En superficie fueron recuperados un buen número de restos de materiales: mármoles, cerámicas comunes (ollas, tapaderas, tinajas), cerámicas T. Sigillata (sudgálica e hispánica), bronces (campanilla), vidrios, etc.

Fig. 6-7. Fragmento de copa de vidrio "de costillas" y restitución de la misma.

Entre los vidrios se pudieron identificar pequeños fragmentos de ungüentarios de base redondeada en tonalidades verde-azulado, un fragmento de copa de color ambar, que se corresponde con las denominadas "de costilla", a juzgar por las espinas o costillas en relieve que decoran el contorno del recipiente (Fig. 6 y 7).

Igualmente abundantes son los recipientes de cerámicas, entre los que pueden incluirse diversos tipos: cerámicas comunes o "de cocina", entre los que se cuentan varias tapaderas de barro, ollas para cocer líquidos, jarras, morteros para la elaboración de alimentos y también grandes contenedores en forma de tinajas (dolium), posiblemente para líquidos, granos, etc.

Entre la vajilla fina para la mesa existen varios tipos como la denominada "de paredes finas", llamada así por la delgadez de las paredes de los recipientes, y fabricada en Mérida a finales del s. I d. C. Las cerámicas sigillatas (Terra Sigillata) entre las que se cuentan elementos de procedencia itálica, sudgálica10 e hispánica. Son característicos los recipientes galorromanos de color rojo y barniz brillante, con decoraciones recargadas, a base de festones y guirnaldas vegetales (Fig. 9), que se desarrollan en el contorno del vaso. Suelen ser cazuelas o cuencos de mesa de diámetro variable, caracterizados por el pie bajo, cuerpo acampanado con carna y borde redondeado apuntado al exterior (Fig. 8).

Fig. 8-9. Vaso de Terra Sigillata Sudgálica decorada. J.M.J.L.

Emitir una valoración sobre esta serie de hallazgos, sin otro tipo de actuaciones que pudieran verificar este pequeño resumen, no deja de ser un tanto comprometido. No obstante, sí podemos destacar varios puntos sobre este tipo de establecimientos de origen agropecuario.

Será a partir de la primera mitad del s. I d. C. cuando comiencen a dibujarse en el paisaje las primeras villae o casas de campo, en las que siempre parecen darse dos condicionantes importantes que tienen que ver con su accesibilidad y también con la propia pervivencia económica de éstas. Se procura construir en base a la comunicación, pero también planteando una serie de necesidades vitales como es el abastecimiento de agua. Por las excavaciones de otros complejos de este tipo, conocemos además el creciente consumo de especies fluviales como peces y moluscos (mejillón de río-Anodonta sp.) 11 (Fig. 10) y otra serie de animales de la familia de los cérvidos (Fig. 11), liebres, ganado vacuno o lanar, aves, etc. La manutención de pequeñas plantaciones hortofrutícolas, algunas cabezas de ganado e incluso las propias necesidades de la casa, nos ratifican en la proliferación de muchos de estos complejos en las márgenes de ríos como el Guadajira, Entrín o Guadiana.

Fig. 10- Diversos tipos de moluscos de río.

Fig. 11- Astas de cérvidos de la villa romana de Torre-Águila (Barbaño, Badajoz).

Existe una lógica continuidad en la pervivencia de muchos de estos establecimientos (siglos I al IV d. de C.), que ven prosperar su economía gracias a la explotación-transformación de productos como la vid y, mayoritariamente, la aceituna. En esta especie de "vida rústica" no faltan, sin embargo, las comodidades y la ostentación en la decoración de estas casas de campo.

El caso de "El Carrascal" o el conjunto escultórico que originalmente decoraría las estancias de la villa romana de "Los Mártires", entre otras, así parecen confirmarlo. Existe además un gusto generalizado por la pavimentación de pisos de mosaicos multicolores y estancias pintadas con temas vegetales y geométricas que acompañan de obras escultóricas tan vinculadas con su religión, y que nos dan una idea de los gustos y también de la bonanza económica de la época, caso de Talavera la Real (Badajoz), además queda pendiente el estudio de otros yacimientos de la magnitud de Sta. María de la Ribera.

NOTAS:

* José Manuel Jerez Linde.- Cronista y Dibujante Arqueológico.

1.- García y Bellido, A. (1965) "La villa romana de El Carrascal (Talavera la Real). Archivo Español de Arqueología, vol. XXXVIII, pp. 83-86. - Cansado, C.; Corzo, A.; Gómez, A. (1997) "Estatuas de las villas romanas de Talavera la Real". Revista de Ferias y Fiestas de Talavera la Real, Talavera la Real (Badajoz), pp. 75-79- Álvarez Martínez, J.M.; Nogales Basarrate, T. (1994) "Algunas consideraciones sobre la decoración de villae del Territorium Emeritense: Musivaria y Escultura". Les campagnes de Lusitanie romaine. Occupation du sol et habitats (J.G. Gorges; M. Salinas de Frias, Eds.), Collection Casa de Velazquez, nº 47, Madrid-Salamanca, pp. 289-293.

2.- Entre otros restos se localizaron las esculturas de Ganímedes y la del dios Silvano, que se conserva en el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz.

3.-"La otra ribera es el Antrín Verde, que el vulgo llama Lantrín, a poca distancia de Guadajira y a menos de una legua de Talavera la Real. En este arroyo se ahogó el invierno pasado un oficial de Milicias del Regimiento Provincial de Logroño, con su mujer y familia, yendo en una calesa a falta de puente, habiéndose empeñado la mujer en que se debía pasar el vado, a pesar de la repugnancia del calesero, que se pudo salvar de la desgracia". Rodríguez Amaya, E. (1948) "Viaje de Campomanes a Extremadura". Revista de Estudios Extremeños, Tom. IV, Badajoz, p. 239.

4.- Rodríguez Martín, F.G. (1993) Arqueología de la villa romana de Torre- Águila. (Tesis Doctoral inédita), Cáceres.- ID.

5.- El puente es reedificado en 1833 - Madoz, P. (1845) "Antrín" Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de ultramar, To. II, Madrid, p. 347.

6.- La denominada como "cerámica de lujo" en época romana- Terra Sigllata- se caracteriza por su fino acabado de barnices más o menos luminosos de color rojo. Su decoración se realiza mediante el uso de moldes, lo que deriva en vasos y copas adornados con meticulosos relieves. Pero además, este tipo de cerámicas o vajillas de mesa presentan la particularidad de llevar la marca del fabricante en el fondo de sus recipientes. Grosso modo la Terra Sigillata viene a significar Tierra Sellada, por esa marca distintiva de fñabrica que conservan algunos de estos recipientes.

7.- Sobre la parte superior se inscribe el nombre del peón y en la inferior el del propietario.

8.-Según la tipología establecida por Hans Dragendorff - Dragendorff, H.; Watzinger, G. (1948) Arretinischen Reliefkeramik mit Beschreibung der Sammlung in Tübingen, Reutlingen.

9.- Existe una manifiesta diferencia entre la precocidad de estas fábricas o alfarerías y la forma en que estas cerámicas llegan hasta Augusta Emérita, pues como ya indicamos en su momento, no se trata de mercancías de importación, sino de la parte del bagaje personal de estas familias, que años después se asientan en estas tierras. Jerez Linde, J.M. (2005) La Terra Sigillata Itálica del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, Cuadernos Emeritenses 29, Mérida, pp. 115-122.

10.- La Terra Sigillata comenzaría a fabricarse inicialmente en Italia. Cuando se produce el cese de estas fábricas, este sistema de producción es adoptado por otras alfarerías del sur de Las Gallias (Francia), de ahí su denominación de sudgálicas. Paralelamente algunas fábricas de Tricio (Logroño-La Rioja) comenzarían a elaborar también este tipo de recipientes- Terra Sigillata Hispánica-.

11.- Rodríguez Martín, F.G. (1999) "Los asentamientos rurales romanos y su posible distribución en la cuenca media del Guadiana", en Economie et territoire en Lusitanie romaine. Collection de la Casa Velazquez, nº 65, Madrid, pp. 130.

Artículo publicado en la Revista de Feria de Talavera la Real 2008.