domingo, abril 14, 2019

Granjeros en Talavera la Real (Badajoz)


Granjero: que se dedica a la cría de ganado.
Que sabemos de la ganadería y los ganaderos talaveranos? 
Si bien hoy en día es un aspecto de la economía talaverana con poca relevancia, no fue así hace unos años. Recapitulemos.
Al estar nuestro pueblo situado junto al camino Real de Madrid a Lisboa, han sido numerosos los viajeros que nos han visitado, de paso, para pasar unos días y otros decididos a quedarse aquí entre nosotros. Algunos de estos viajeros tuvieron la curiosidad de describir lo que veían a su paso.
Desde los más antiguos, de los que tenemos noticias, hasta los últimos viajeros románticos de finales del siglo XIX, hay una cosa que les llamaba la atención: los grandes rebaños pastando en las vegas del Guadiana.

Esquileo de ovejas en Talavera la Real (Badajoz).

Así están los testimonios de Manuel Severim de Faria, Chantre de Evora en 1604, Juan Antonio de Estrada en 1768, y Suarez de Figueroa y Ascensio de Morales a mediados del siglo XVIII y muchos otros más (que se merecen una entrada a parte en este periódico digital).
Según el Censo Ganadero de la Corona de Castilla de 1752, nuestro pueblo contaba con la siguiente cabaña ganadera:
2088 vacas y toros, 523 caballos, 616 burros, 18422 ovejas, 1899 cabras, 3374 cerdos y 65 pies de colmenas.
No es de extrañar que ante esta riqueza de ganado, los que los veían pastando se admiraran y lo anotaran en sus crónicas de viajes.
Aunque el número de cabezas de ganado fue disminuyendo con el paso de los años, llegamos al año 1852 y sabemos que de los 355 contribuyentes  agrícolas de nuestro pueblo, 260 eran por ser granjeros, por tener ganado. Lo que supone el 75 % del total de los ingresos por contribución agro-ganadera a las arcas de nuestro ayuntamiento.
Fincas y parajes de extensas dehesas, como Aldea del Conde (Dialconde), la Dehesa Boyal (donde hoy se ubica la gasolinera de la autovía), las Padroneras, etc, han atraído a importantes granjeros de fuera que se asientan en estas fincas para la cría y engorde de su ganado. Tierras de dehesas que no tenían otra utilidad que servir de pasto para el ganado, cotos de caza, leña, ponederos de colmenas...

Barón de Velasco con su ganado vacuno en un concurso ganadero.

Entre todos ellos os presentamos a D. Fernando Ruano y Prieto, Barón de Velasco. Destacado personaje que, a parte de su vida política y social, procedente de Arjona (Jaen), se dedica a la ganadería, con numerosos rebaños y explotaciones ganaderas en Jaen, Cáceres, Toledo, Salamanca y en Talavera la Real. En 1907 consigue distintos premios con su ganadería vacuna, sobre todo para reses de carne y hembras de cria. En la foto podemos ver a D. Fernando Ruano con las vacas que consiguieron un 2º premio del Ministerio de Fomento por un lote de 6 novillas y 2 novillos de uno o dos años y raza española (recibió otros muchos premios en diversos concursos de ganados). 
Sabemos que desde finales del siglo XIX y principios del siglo XX se inicia los primeros estudios para poner en regadío toda la vega baja del Guadiana, desde Montijo a Badajoz. Expropiaciones de tierras, arranque de encinas de las dehesas, pastos roturados para la siembra de cereales, canalización con la puesta en marcha del regadío y los cultivos intensivos de tomates y maíz, etc, etc.
Todo esto llevó al paisaje que ahora conocemos en nuestro entorno. Y con la pérdida de nuestro patrimonio ganadero. 
Como podéis leer, un "campo" inmenso donde bucear y buscar datos, contar historias. Animamos a los estudiantes, profesores y curiosos a rebuscar, seguro que vais a descubrir cosas que ni imaginabais.

Cristóbal Cansado y Antonio Gómez. Noviembre 2016.

Artículo publicado en el periódico digital "Talavera con V" en noviembre de 2016.

La Independencia de Talavera la Real, I y II partes.


Después de un mes de agosto perezoso, retomamos la tarea de amenizar este periódico digital con un poquito de historia, de nuestra historia. En breves dosis, para no ser pesados, para no aburrir, de una manera sencilla y que todos podamos entender y, lo más importante, abrir vías de información para los curiosos y para los alumnos en sus trabajos y sus estudios y animarlos a participar en la tarea de la investigación.
Estamos viviendo desde hace muchos años la batalla legal por la independencia de las pedanías de Badajoz. Pueblos creados durante el desarrollismo del regadío y que pasaron a depender de las ciudades más cercanas. En nuestro entorno más cercano están los que dependen administrativamente de Badajoz. El caso más reciente y aún candente puede ser el de Villafranco del Guadiana.
Si damos marcha atrás, más concretamente 376 años, nosotros los talaveranos nos ponemos en la misma situación de estas pedanías.
Los primeros datos que nos mencionan como aldea de Badajoz, entonces se llamaban así, es en 1230. Tras la reconquista cristiana de Badajoz en este año, nuestro pueblo aparece en los escritos de la época como una más de sus aldeas. Esta situación fue irritando más y más a los regidores de nuestro pueblo en muchos aspectos, fundamentalmente en el económico y administrativo: toma de decisiones, organización, demarcación de tierras, control del gasto y de los ingresos, etc, etc.
Dependíamos de todo de Badajoz, pero a nuestra capital lo que más le interesaba eran las ganancias económicas que obtenía de nuestro pueblo.
Es por ello que nuestros mandatarios comenzaron una lucha para conseguir la independencia de Badajoz, gestiones que concluyeron a primeros del año 1640. En febrero de ese año ya teníamos el título de Villa Independiente, con todo lo que eso significaba.
Ya os iremos desmenuzando algunos de los privilegios que se consiguió con este nombramiento, de momento, en esta ocasión os adelantamos uno de los más espinosos.

Barca de Talavera la Real (Badajoz) para cruzar el Guadiana.

Como comentábamos más arriba, uno de los asuntos que más le interesaba a Badajoz de tenernos como aldea de su jurisdicción eran los beneficios que se generaban en Talavera y que iban, casi en su totalidad, a las arcas de la capital. Pues bien, uno de estos ingresos eran los obtenidos por la barca y el badén de Talavera.
Por cruzar en la barca se pagaban cuantiosos impuestos, no solo las personas y los carros, también el ganado. Tengamos en cuenta que el badén servía a las vías pecuarias que venían de Alburquerque, Villar del Rey, Alcántara. En los cambios de estación, enormes rebaños de ovejas y cabras, ganado vacuno, así como equinos cruzaban por el Baden en uno y otro sentido.
Badajoz, por el miedo a perder esta fuente de ingresos tan importante, fue la que más luchó en contra de permitir que fuéramos independientes, por eso el proceso se alargó mucho tiempo. Así, al final, en 1640 dejamos de ser Aldea de Badajoz para pasar a ser Villa Independiente.


La independencia de una villa en aquellos años, os recuerdo que estamos en 1640, suponía para la población un desembolso importantísimo de dinero. El pueblo pagaba al rey por ser libre, compraba su independencia, en nuestro caso de Badajoz. Es por eso por lo que la corona no solía poner inpedimento, porque este dinero extra le venía muy bien para, por ejemplo, pagar al ejército. Recordaros que en esa época estabamos en guerra con Portugal.

Lo más inmediato fue delimitar el territorio, cuales serían nuestros límites y lindes con Lobón, pero sobre todo con Badajoz. Algo que motivó numerosos pleitos, sobre todo con Badajoz, a la hora de aprovechamientos de pastos, monte bajo, caza, etc.
También tuvimos que ponernos un nombre. Nos llamaban de varias maneras y esto había que normalizarlo. Ya no podíamos ser ni Talavera de Badajoz, ni Talaveruela, ni Talaverilla... Así que optamos por la manera más "legal", Talavera como nombre propio y "la Real", porque ya dependíamos directamente del Rey, Felipe IV. (Y esto ocurrió en 1640, no como solemos oír y leer: que nos llamamos así porque aquí muriera la Reina Leonor. Esta reina murió casi 100 años antes, en 1558 y entonces nos llamábamos Talaveruela).


 Plano esquemático del término municipal de Talavera la Real (Badajoz) en Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura, siglo XVIII.

La condición de villa independiente conllevaba una serie de obligaciones, entre ellas la de administrar e impartir justicia. La villas independientes se tenía que dotar de casa consistorial (ayuntamiento) de cárcel y de picota o rollo. 
La picota o rollo consistía, por lo general, en una columna de piedra donde se colgaban a los reos que habían cometido algún delito. Este rollo se colocaba en un sitio de paso, porque, aparte de servir de castigo a los malhechores, también tenía un carácter disuasorio, es decir, se pretendía que los posibles delincuentes se lo pensaran antes de delinquir.
En Talavera contamos con el topónimo de "El Rollo" situado en el cruce de la calle Derecha, con la carretera. Si retrocedemos en el tiempo, esa zona donde estaría ubicado nuestro Rollo, sería la entrada a nuestro pueblo, pues el camino de Mérida a Badajoz pasaría por la Fuente Vieja, llegaría al Rollo y continuaría por la calle Derecha, calle Real hasta llegar al Puente Viejo y continuar por la Puentecilla dirección Badajoz.
Es posible que desapareciera con el decreto dado por las Cortes de Cádiz el 26 de mayo de 1813 que abolía los ajusticiamientos y castigos en los rollos, ordenando también su destrucción.
En este, como en otros temas, hay materia para investigar y desarrollar. Seguimos dando pistas y ánimos a los estudiantes.


Cristóbal Cansado y Antonio Gómez, septiembre y octubre de 2016.

Artículos publicados en el periódico digital "Talavera con V" los meses de septiembre y octubre de 2016.



La biblioteca de Talavera la Real (Badajoz)


El Ministerio de Fomento, a través de la Dirección General de la Instrucción Pública, decreta en enero de 1869 la creación de las bibliotecas populares en las escuelas de atención primaria y en septiembre de este mismo año ya tiene publicadas las bases que han de regular la creación, mantenimiento, desarrollo y dotación de estas bibliotecas.
Para no alargar mucho el tema, dispone, entre otras normas, que sean el alcalde de la localidad y el maestro titular los responsables de estas bibliotecas. Que estarán ubicadas en la escuela, ayuntamiento o en otro lugar que reúna las condiciones adecuadas. 
Cuatro años después, en el otoño de 1873 el Ayuntamiento de Talavera la Real acuerda establecer una escuela de adultos. Así mismo solicita al Ministro de Fomento la concesión de una biblioteca popular para la escuela. 

Imagen de la actual biblioteca de Talavera la Real (Badajoz).

En ese año el titular de la Escuela de Instrucción Primaria era D. Miguel Sánchez y Sánchez. Algunos detalles que añadir es que este maestro llevaba ya bastantes años trabajando en nuestro pueblo, posiblemente desde el año 1860 en que entraría como maestro auxiliar. Y durante estos años llegaría a conocer la realidad de un pueblo jornalero, la alta tasa de analfabetismo, el absentismo escolar de los niños (para trabajar y ayudar a sus padres)... lo que le llevaría a proponer la creación de la escuela de adultos y dotarla con una biblioteca popular, para, en la medida de lo posible, mitigar estos problemas. 
A los pocos meses, el Diario Oficial de Avisos de Madrid publica el 3 de enero de 1874: 
“Dirección General de Instrucción Pública. Esta Dirección general ha acordado destinar la colección de libros nº 526 que ha de servir de base a una Biblioteca popular, a la Escuela de Instrucción primaria que dirige en Talavera la Real (Badajoz) D. Miguel Sánchez y Sánchez. Madrid 27 de Diciembre de 1873 – El Director general, Juan Uña.” 
Para situarnos en la realidad de la Comunidad Extremeña, podemos apuntar que a 30 de noviembre de 1874 había en total 33 bibliotecas populares en nuestra región, 18 en la provincia de Badajoz y 15 en la provincia de Cáceres. Talavera entre los primeros pueblos privilegiados en contar con una biblioteca popular.
Nos queda una tarea, indagar en nuestra Casa de Cultura o Ayuntamiento para ver si se conserva alguno de estos primeros libros que llegaron a esta singular biblioteca, según la Dirección General de la Instrucción Pública, estos libros llevaban un sello especial que les identificaba.

Cristóbal Cansado y Antonio Gómez, Julio de 2016 

Artículo publicado en el periódico digital "Talavera con V" en julio de 2016.

EL DÍA DEL ESPORTÓN EN TALAVERA LA REAL (BADAJOZ)


Estamos en el mes tradicionalmente dedicado a los difuntos. Un mes cargado de recuerdos y nostalgias de todos nuestros seres queridos. Quizás sea por eso, por los recuerdos y la tristeza que nos envuelven por lo que nos gusta agasajarlos con flores, con velas, con comentarios agradables, con oraciones y, en otras culturas, con tabaco, comida, licores y demás obsequios que agradaban al difunto.
Hace ya bastantes años había otras costumbres, otras formas de vivir estos días y es de alguna de estas costumbres perdidas de la que vamos a hablar en esta ocasión. Y mira que rastreando por la red hemos leído comentarios como que en nuestro pueblo no había costumbre de celebrar de ninguna manera a los difuntos, en fin, como se suele decir ahora, la ignorancia es muy atrevida. Y para eso estamos aquí, para compartir conocimientos.
Y el título hace referencia a este festejo.
Un esportón es un recipiente hecho de fibras vegetales (palma, bayón, mimbre, junco…) que se utilizaba para transportar sólidos: cereales, frutas, se usaba en la construcción, se usaba para dar la comida a los animales… según su tamaño podía ser llamado espuerta, más pequeña, y esportón si el tamaño era mayor. Llevaba dos asas afrontadas para cogerlo, lo que permitía que si el peso era poco y al ser muy flexible lo pudiera llevar una sola persona o si el peso era mucho lo pudieran llevar entre dos. Hoy en día los esportones suelen ser de plástico, goma...


Foto 1. Esportones de fibras vegetales (de palma) propiedad particular en Talavera la Real (Badajoz).

El día de Todos los Santos, el día 1 de noviembre, los monaguillos y amigos, agregados para esta ocasión, recorrían el pueblo con un esportón. Iban pidiendo por las casas de conocidos, allegados o por su fama de ser más generosos. Pedían un donativo en especie, que por la fecha solían ser pues productos de temporada: granadas, higos y uvas pasas, castañas, nueces, algún melón, avellanas, almendras, y alguna que otra chuchería, que, como comprenderán, por aquellos años no daba para mucho más.
Esto lo pedían a cambio de pasarse la noche doblando las campanas de la iglesia. 
Sí, se pasaban toda la noche que va del día de los Santos hasta la mañana del día de difuntos doblando, tocando las campanas. Se iban turnando para tocar las campanas y para hacer más amena la noche pues daban cuenta de lo que habían recogido en el esportón.
Como podemos imaginar contarían con el permiso de sus padres, pues eran muy jovencitos, como también imaginamos que acabarían echando más de una cabezaina. A parte de la que formarían en esa torre, los más mayores y avispados contando historias para no dormir a los más pequeños e ingenuos, algún susto que otro, (en una habitación de la torre se guardaban los restos del retablo que se quemó, una pintura sobre madera de las Ánimas del Purgatorio, hombres y mujeres ardiendo en el infierno, el terreno abonado para provocar todos los miedos imaginables) y otras trastadas que podamos imaginar. Suponemos que para los jovencitos de la época sería muy flipante poder participar de esta “fiesta”.

Foto 2. Antiguos monaguillos en el patio de la sacristía de la Iglesia.


El día de difuntos por la mañana el cura los obsequiaba con la materia prima para unas buenas migas con café ( café, pan, aceite, ajos…). Las encargadas de hacer las migas eran las vecinas de la Iglesia, se acordaban especialmente de la Siña Josefa Purificación y su madre la Siña María ("las chorizas”) que vivían en la casa de los Pollitos, donde ahora vive el nieto de la Siña Josefa.
Los tiempos cambian una barbaridad y las costumbres también, bueno, las costumbres desaparecen, las campañas funcionan de forma electro-mecánica, ya no hay monaguillos, y los difuntos se quedan sin que les toquen durante su noche.
Ya lo que podemos hacer es contar estas cosas, dejarlas por escrito, para que sepan todos los que leyeren como celebrábamos en Talavera la Real el "día del esportón".

Cristóbal Cansado y Antonio Gómez. Noviembre de 2018.


Artículo publicado en el periódico digital "Talavera con V" en noviembre de 2018.

"ALMERICANAS"


Hace poco se cruzó en nuestras lecturas un artículo sobre la presencia de la mujer en el descubrimiento, conquista y colonización de América. Acompañaban al artículo las últimas publicaciones y los recientes estudios que versan sobre estas protagonistas de la historia del Nuevo Mundo.
Recordamos que ya habíamos tratado de una mujer talaverana que viajó hasta el continente americano para después pasar a las islas Filipinas, acompañando a su esposo para la toma de posesión del Virreinato de Manila. Hablamos de Isabel de Ardila Guerrero, (podéis leer el artículo completo en el blog de Crónicas de Talavera  https://cronicasdetalavera.blogspot.com/2006/11/doa-isabel-mara-de-ardila-guerrero.html ).
Han pasado ya muchos años desde aquel estudio y han surgido nuevas noticias de aquellos siglos, de sus personajes, de sus vivencias… y de más mujeres. Y aprovechamos este medio para ofreceos un breve artículo, y, que como siempre decimos, sirva de pie a futuras y más amplias investigaciones y aportes a la historia de nuestra Talavera la Real.
El título ha sido un puro juego de palabras. En realidad aquellas mujeres eran talaveranas de nacimiento, pero que llegaron a convertirse en americanas por residencia, y, buscando una palabra que mezclara lo americano y lo talaverano, se nos ocurrió la palabra “Almericanas”. Una palabra muy nuestra para decir americanas (aunque sea referidas a las gallinas).
En la época en la que nos situamos, la mujer no lo tenía fácil para viajar o hacer las américas. Su existencia estaba supeditada a la presencia y control de un varón: su padre, su hermano, su marido. Y esto también se reflejaba a la hora de solicitar permiso para viajar a las Indias Occidentales. Vemos en todos los casos en los que las mujeres en general, y talaveranas en particular, solicitaban estos permisos eran las esposas de… las hijas de… o las sirvientes o criadas de… El permiso siempre se expedía a nombre de varón.
Imaginemos a estas mujeres, que casi con toda seguridad no habían salido nunca del pueblo, viaje hasta Sevilla para que se les concedieran los permisos, estancias en esta ciudad que se podían alargar hasta años, después la travesía en barco, y si lograban superar todo esto y sobrevivir, enfrentarse a un mundo totalmente distinto, y encima en inferioridad de condiciones por el simple hecho de ser mujer. 
Una vez llegados al Nuevo Mundo, lo más corriente y habitual era que se dirigieran a un lugar donde había gente conocida, parientes que habían viajado antes, lugares con buenas referencias de los que habían estado o habían enviado noticias o famosos por ser lugares idóneos para prosperar.
Nuestra protagonista de hoy se llamaba Ana Macías. No sabemos en que circunstancias viajó, ni en que fecha. La primera noticia que tenemos de ella es que mandó una carta a su prima María Deza que vivía en Talavera. La carta fue fechada el 6 de diciembre de 1.575 y la enviaba desde la ciudad de Puebla de los Ángeles (también conocida con Puebla de Zaragoza, es una ciudad situada en México, a medio camino del puerto de Veracruz y la capital del país). En esta ciudad estaba asentada una considerable colonia de paisanos de Talavera (otra curiosidad es que la cerámica típica de esta ciudad es la conocida como “talavera”, coincidencia eh!!!!). Otro núcleo importante de presencia talaverana estaba localizado en Perú.
En la carta le pedía a su prima que le enviara a una de sus hijas con su marido, claro, para que se hiciera cargo de la fortuna que había hecho allí. Suponemos que hacienda, tierras, casa, ganado, negocio… pues no tenía herederos en aquel país a quien dejar sus pertenencias.
Ante esta situación de mujer sola con un importante patrimonio, nos atrevemos a pensar que pudiera quedar viuda sin hijos, que fuera con sus padres y siguiera soltera a la muerte de ellos o que fuera en el servicio de algún personaje importante y fuera amasando un capitalito.
El día 30 de mayo de 1577, dos años después de enviar la carta, se concede licencia para viajar al Virreinato de Nueva España (Mexico) y a la ciudad de Puebla de los Ángeles a Marina Sánchez, natural de Talavera de Badajoz, hija de Andrés Pérez y de María Deza. Va con su marido, lógicamente, Juan Esteban, natural de Lobón. Viajaban con ellos sus hijos Juan y Maria (nacidos en Talavera). Todos vivían en nuestro pueblo. Y va a hacerse cargo de la herencia de su tía Ana Macías.
Nos gustaría haber podido contar el final de esta curiosa historia, pero desconocemos como sucedieron los hechos. Así que supongamos que fueron felices. 
Lo que es cierto es que la situación de una mujer acaudalada, sola, regentando un negocio de cierta envergadura, a miles de kilómetros de su casa, en 1575, no es algo muy habitual. Y encima TALAVERANA, Toma ya!!!!!!



Imagen: Permiso o licencia para pasar a Nueva España (abarcaba México y parte de Estados Unidos) concedido en 1576 a nuestro paisano Hernando Asencio, viajaba como criado de Alonso Flores de Ovando.

P.D. Estudiantes, anímense a buscar TALAVERA en sus estudios e investigaciones, seguro que se llevan sorpresas!!!!

Cristóbal Cansado y Antonio Gómez. Febrero de 2019.

Artículo publicado en el periódico digital "Talavera con V" en febrero de 2019.

Las riadas del siglo XIX y Talavera la Real.


Aunque desgraciadamente recordemos la riada ocurrida en nuestro pueblo y alrededores del día 6 de noviembre de 1997, si indagamos en nuestro pasado, nos encontramos en situaciones igual de dramáticas, no sabemos si mejores o peores, porque no las vivimos ni contamos con los datos que nos puedan hacerlo valorar.
Nuestros antepasados vivieron durante el siglo XIX, al menos que nosotros sepamos y hayan llegado datos, tres riadas de una gran magnitud. Incluso nos atrevemos a asegurar que la más terrible es de la que vamos a dar algunos datos en esta breve crónica.
La primera de la que nos hablan es la de febrero de 1823, la segunda la de 1869.
Y la más terrible, a nuestro parecer, es la de la noche del 6 al 7 de diciembre de 1876. Durante varios días las continuas y persistentes lluvias torrenciales y vientos huracanados anunciaban que algo gordo podía pasar. Y así fue, el Guadiana y sus afluentes acumularon tal cantidad de agua que acabaron por inundar todas las Vegas Bajas, desde Medellin hasta Badajoz, incluso nuestros vecinos portugueses llegaron a sufrir estas inundaciones.
Narran las crónicas de la época los daños en poblaciones más próximas al río Guadiana: Medellín, Mérida, Montijo, Puebla de la Calzada, Talavera la Real, Badajoz….
De qué daños estamos hablando: muertos y heridos, tierras de labranza inundadas, casas arruinadas y destruidas, casas de campo y cortijos asolados, animales muertos y desaparecidos, puentes anulados, lineas de ferrocarril inutilizadas, comunicaciones telegráficas no operativas… efectos que se pudieron apreciar conforme bajaban las aguas del Guadiana y sus afluentes.

Puente Viejo, Talavera la Real (Badajoz).

A todo esto hay que añadir que la noche del 7 de diciembre se dejó sentir un terremoto (ignoramos la magnitud que pudo tener) que agravó aún más la caótica situación que se vivía. 
Los cronistas de la época cuentan que desde la parte más alta de la alcazaba de Badajoz solo se divisaba un inmenso océano a poniente (Portugal) al levante (Mérida) y al Norte (Alburquerque).
Es a partir del 13 de diciembre cuando se comienza la visualización de los destrozos ocasionados (aunque se preveía que no podía ser nada bueno), valoración de los mismos y buscar las posibles soluciones. Llegaron las primeras noticias de lo ocurrido al resto del país una vez restablecidas las conexiones telegráficas.
Es importante destacar en los primeros momentos la actuación de los barqueros del Guadiana, con sus barcas planas típicas de la zona, para salvar vidas, poniendo a salvo a supervivientes aislados en zonas más altas, ayudando a rescatar animales, llevar víveres y otras ayudas… En Badajoz fueron recompensados económicamente, agradeciendo de este modo su impagable labor.
Se empezó a trabajar en la puesta a punto de las líneas de ferrocarril de la línea Ciudad Real - Lisboa, inutilizada desde Medellín hasta Badajoz. 
Reconstrucción de los puentes, Romano de Mérida, Viejo de Badajoz (siete arcos destruidos)… y totalmente convencidos de que el Viejo de Talavera sufrió las mismas roturas de los otros. Posiblemente el parche que tiene en dos de sus arcos sea la solución que le dieron en este momento para garantizar la continuidad del camino Real hasta Badajoz.
Reparación de caminos y carreteras.
También llegaron las primeras ayudas gubernamentales, insuficientes para paliar los múltiples daños que reparar.
Es posible que esta situación, por lo que sabemos, tan habitual llevara a que los políticos regionales y nacionales empezaran a plantearse el problema en serio, buscando como soluciones, quizás utópicas en su momento, la regularización del cauce del Guadiana ante riadas, avenidas y avalanchas de agua como las que describimos. Por lo que sabemos, imposible reparar totalmente los daños ocasionados por una riada cuando ocurría otra (Puente Romano de Mérida, Puente Viejo de Talavera la Real).
Y la solución estaba en la construcción de pantanos y embalses que ayudaran a controlar los desmanes de nuestro río principal y todos sus afluentes, garantizar la seguridad de las personas y salvaguardar las tierras de cultivos y la ganadería, que indudablemente es la fuente de vida de nuestra comarca.
Sabemos que es una triste y terrible noticia, pero si ante situaciones tan catastróficas hay soluciones, lo importante es que estas soluciones se lleven a cabo.
Algún estudiante de Meteorología que quiera ampliar esta noticia?

Cristóbal Cansado y Antonio Gómez. Diciembre de 2018.

Artículo publicado en el periódico digital "Talavera con V" en diciembre de 2018.


De la Guardia Civil en Talavera la Real


En las pasadas jornadas de investigación que se celebraron en Olivenza los días 9 y 10 de febrero de este año en curso, tuve el gusto de ser presentado a una mujer muy interesante. Su nombre María Caridad Jiménez Parralejo, MariCari. Pues eso, que nos ponemos a hablar, ella de sus libros (el último "Juana en treinta cartas y un telegrama") y en un momento de la conversación sale que yo soy de Talavera y me dedico a la investigación sobre temas relacionados con el pueblo. 
De repente se enciende su mirada y nos adentramos en la misma disyuntiva, Talavera? qué Talavera? Pues Talavera la Real, aquí en Badajoz, no la de la Reina, en Toledo...
Ah pues tengo algo de Talavera la Real, y es, en ese momento, que la mirada que se enciende es la mía. Echa mano de su móvil y empieza a desplazarse con el índice de su mano derecha por mil y un archivo de fotos. Y mi impaciencia se vuelve en mil preguntas...
Al final lo encuentra y me enseña la foto que ilustra este comentario. Yo ya tenía ese libro, me lo regaló Cristina Núñez, hacía algún tiempo. Y sabía que vienen algunas noticias sobre nuestro pueblo. Pero ella insiste en que es la foto de la portada.


En la foto aparece una familia de un cabo de la Guardia Civil, Emilio Fermín Méndez Gamero, su mujer Luisa Giménez Martínez, rodeado de sus 3 hijas: Isabel, Antonia y Juana. Los bisabuelos de MariCari y su abuela y tías abuelas.
Pues resulta que Juana, nació en Talavera la Real, mientras su padre era un Guardia Civil del puesto.
Después de prometerle a MariCari que haría las gestiones oportunas y una vez que estaba en Talavera, pues me pongo a ello y localizamos en el archivo municipal, con la ayuda de Pepi Gómez, la partida de nacimiento de Juana. 
Nació en Talavera la Real el día 29 de agosto de 1890, y en el domicilio de la calle Soeta número 63, que era donde estaba ubicado el primer Cuartel de la Guardia Civil, recientemente derribado (porque molestaba a los vecinos y había riesgo de hundirse). En la fotografía, Juana es la primera por la derecha, de pie con chambra blanca.
Después de pasarle la información a su nieta, me da algunos datos más. Su abuela y sus hermanas iban a la escuela pública que estaba muy cerca de la casa cuartel (Casa Grande en la plaza de S. José, muy probablemente), no recuerda que mencionara quien fue su maestra. Su bisabuelo, después de algunos años en Talavera, fue destinado a Arroyo de San Serván, y después a Santa Amalia (donde se tomó esta foto, alrededor de 1915) siendo ya cabo.
Ella por su parte, con esta partida de nacimiento se entera de algunos datos que desconocía y/o que tenía erróneamente.
Y a partir de ese encuentro nos vemos envueltos en una nueva investigación sobre la Guardia Civil en Talavera y ella, MariCari, en continuar con la historia de su familia, historia de la que participamos los talaveranos.
Es bastante difícil explicar y que se entienda lo que supone, para los que nos dedicamos a la investigación, estos encuentros que van dando sus frutos, los datos que se descubren y, sobre todo, el abanico de posibilidades que se abren. Y, lo más importante, las nuevas amistades que se fraguan.
Pues nada, amigos lectores, estamos, mejor dicho seguimos con la Guardia Civil.
Más alante seguro que hay más.

Cristóbal Cansado y Antonio Gómez. Marzo de 2019.

Artículo publicado en el periódico digital "Talavera con V" en marzo de 2019.

lunes, enero 28, 2019

ESTÁN CLAVADAS TRES CRUCES... MUSEABLES EN TALAVERA LA REAL.



Están clavadas tres Cruces... 
museables en Talavera la Real



Como el atardecer de la vida se va acercando y las canas avanzan en su carrera para los de mi generación talaverana, que prosiguen la lucha en la palestra de la vida de cada día y de cada año, quiero compartir con los talaveranos un pequeño  o gran tesoro    -para mí inmenso- como regalo de Reyes en el año nuevo de la gracia del Señor: 1919. En justicia, este tesoro os pertenece a todos los que regáis con vuestro sudor las ricas vegas del Guadiana y del Guadagira, los dos viejos ríos que surcaron nuestros abuelos con sus ojos bien despiertos. Viene ello a confirmar la vieja afirmación que reza así "La vida  de los pueblos es la vida de sus ríos". Y he dicho abuelos para honrar desde aquí a todos aquellos que se fueron años ha y que besaron  y rezaron delante de estas tres Cruces. Se  da pacíficamente por convenido que yo escoja el populismo de la canción Están clavadas tres cruces... para nombrar este ensayo; porque tres eran tres, en Talavera y también en el Gólgota. Cada uno a su  guisa.
Afirmar sin ambages que Talavera la Real tenía una Ermita visigótica de La Virgen de la Ribera (Siglos V-VI d. Cristo), es mucho decir, y debe de llenar de orgullo a todos los talaveranos, porque ello supone que la comunidad cristiana de Talavera la Real es muy vieja y tiene el rostro arrugado de tanto parto y maternidad, y ahonda sus  raíces en la fecundidad irrebasable e inenarrable del mejor cristianismo emeritense, que se alimenta del  culto martirial eulaliense, puesto hoy  muy de relieve, al aparecer, recientemente, las tumbas de sus Arzobispos visigóticos escoltando el Trofeo martirial de Santa Eulalia. ¡Qué pena más grande, para llorarla siempre, que la  Ermita visigótica de La Virgen de la Ribera haya desparecido del paisaje talaverano con la complicidad ladina de los poderes de turno que se unía al silencio cobarde de los talaveranos! Allí fueron, tantos siglos romeros, nuestros antepasados para agradecer sus cosechas e implorar la protección maternal de la Virgen madre de Dios, que bien merecen que no borremos su memoria. ¡Hemos sido muy injustos con ellos! Hago mías, en este caso, unas palabras de Bertol Brecht que siempre iluminaron mi camino: 
" ¡Ay de aquellos que se esfuerzan y luchan toda la vida,
esos son los imprescindibles! "


A.- CRUZ VISIGÓTICA DE TALAVERA LA REAL
( SIGLO VI  d. Cristo )




Estamos  delante de un verdadero tesoro del s. VI d. Cristo, una cruz de bronce, laminado con oro al fuego, encontrado en el lugar topográfico donde se encontraba la Ermita de la Virgen de la Ribera, a la orilla del río Guadiana, llamado hoy popularmente DIALCONDE, a 4 kilómetros de la actual Talavera la Real de la provincia de Badajoz. Justo por ello creamos un sintagma nominal nuevo para nombrarla técnicamente con el neologismo: La cruz de la Virgen de la Ribera
La cruz debió estar fijada a algún  elemento litúrgico de mayor tamaño, llámese altar, relicario, sagrario, o vasos sagrados, como  demuestran los cuatro boquetes de sus  respectivas puntas.
La cruz mide 4,5cm + 4.4cm, con gran peso para su tamaño, y va laminada en oro de 21 kilates, con un  altozano central convexo de 1,4cm de lado y que termina en punta, donde confluyen cuatro veneras serpenteadas por medias naranjas que arrancan de sus puntas.
Una particularidad muy relevante de nuestra cruz son las 4 veredas en alto relieve que arrancan de sus puntas para confluir en el cuadrado central convexo; las cuatro van surcadas de medias naranjas sucesivas que le dan una belleza relevante, y se ajustan al vocabulario visigótico.
A su vez, la traza de las cuatro puntas de la cruz van festoneadas, y llevan también como remate el mismo cordón de bolas, sobre los que confluyen en perpendicular altorelieve las cuatro veredas anaranjadas de sus cuatro lados.





B.- CRUCES ROMÁNICAS DE TALAVERA LA REAL
( Siglos  XII y XIII d. Cristo )


Muy particular de los dos Cristos que presentamos ha sido su hallazgo, en la orilla del río Guadajira, a cuatro kilometros de Talavera la Real, junto a una moneda de Sancho IV de Castilla apodado el Bravo, lo cual asegura la datación de las piezas. No estamos pues ante una reproducción posterior a esa fecha (1258-1295) de modelos románicos que con frecuencia se realizaban, sino ante dos Cristos de la misma época del reinado de Sanscho el Bravo con el vocabulario típico de la escultura visigótica. Justo por ello es conveniente atender al Sitz in Leben (Contexto existencial) del tiempo referido, que el iniciado podrá completar con la bibliografía que puede encontrar a pie de página.


Preciosa moneda de vellón, medida aprox. 16 mm. Conservación MBC.
Anverso : "SANCII REX".
Reverso : " CASTELLE LEGIONIS ". 
Ceca: estrella en primer y cuarto cuadrante de la cruz.



Concretando la época referida notemos que Sancho IV de Castilla, llamado «el Bravo» (Valladolid, 12 de mayo de 1258 - Toledo, 25 de abril de 1295), fue rey de Castilla entre 1284 y 1295. Era hijo del rey Alfonso X «el Sabio» y de su esposa, la reina Violante de Aragón, hija de Jaime I «el Conquistador», rey de Aragón.





















Las dos Cruces románicas junto a la Cruz visigótica.



LA SUCESIÓN DE ALFONSO X (1275)


El hijo primogénito de Alfonso X y heredero al trono, don Fernando de la Cerda, murió en 1275 en Villa Real, cuando se dirigía a hacer frente a una invasión norteafricana en Andalucía. De acuerdo con el derecho consuetudinario castellano, en caso de muerte del primogénito en la sucesión a la Corona, los derechos debían recaer en el segundogénito, Sancho; sin embargo, el derecho romano privado introducido en el código de Las Siete Partidas establecía que la sucesión debía corresponder a los hijos de Fernando de la Cerda. 
El rey Alfonso se inclinó en principio por satisfacer las aspiraciones de don Sancho, que se había distinguido en la guerra contra los invasores islámicos en sustitución de su difunto hermano. Pero posteriormente, presionado por su esposa Violante de Aragón y por Felipe III de Francia, tío de los llamados «infantes de la Cerda» (hijos de don Fernando), se vio obligado a compensar a estos. Sancho se enfrentó a su padre cuando este pretendió crear un reino en Jaén para el mayor de los hijos del antiguo heredero, Alfonso de la Cerda. 
Finalmente, Sancho y buena parte de la nobleza del reino se rebelaron, llegando a desposeer a Alfonso X de sus poderes, aunque no del título de rey (1282). Solo Sevilla, Murcia y Badajoz permanecieron fieles al viejo monarca. Alfonso maldijo a su hijo, a quien desheredó en su testamento, y ayudado por sus antiguos enemigos los benimerines empezó a recuperar su posición. Cuando cada vez más nobles y ciudades rebeldes iban abandonando la facción de Sancho, murió el Rey Sabio en Sevilla, el 4 de abril de 1284. 



SANCHO IV de Castilla. Miniatura s. XIII


Sancho se alzó como rey sin respetar la voluntad de su padre y fue coronado en Toledo el 30 de abril de 1284. Fue reconocido por la mayoría de los pueblos y de los nobles, pero al mismo tiempo hubo un grupo bastante numeroso de partidarios de los Infantes de la Cerda que reclamaban el acatamiento del testamento en cuestión, el rey Alfonso III de Aragón hizo proclamar a Alfonso de la Cerda como rey de Castilla en Jaca en 1288, e hizo una breve campaña en Castilla (1289-1290).



Arco de Tarifa con una placa en honor a quienes 
lucharon en el conflicto de Tarifa.




Durante todo el reinado de Sancho IV hubo luchas internas y peleas por alcanzar el poder. Uno de los personajes que más discordias provocó fue su hermano el infante don Juan y a su causa se unió el noble don Lope Díaz III de Haro, VIII señor de Vizcaya. El rey Sancho hizo ejecutar al de Haro y mandó encarcelar al infante. También, según cuentan las crónicas, dio la orden de ejecutar a 4000 seguidores de los infantes de la Cerda, pasándolos a cuchillo en la ciudad de Badajoz, a 400 en Talavera y a otros muchos en Ávila y Toledo. En 1285 nombró a Pedro Álvarez de las Asturias mayordomo mayor del reino. 
Después de estos acontecimientos, perdonó a su hermano don Juan, quien al poco tiempo volvió a sublevarse, ocasionando el conflicto de Tarifa. Don Juan llamó en su ayuda a los benimerines de Marruecos y sitiaron la plaza que estaba defendida por su gobernador Guzmán el Bueno, señor de León. Allí ocurrió el famoso acto heroico y la muerte inocente del hijo de Guzmán. La plaza de Tarifa fue fielmente defendida y los benimerines regresaron a su lugar de origen. Se desbarataron de esta manera los planes del infante don Juan y los del sultán de Marruecos, que pretendía una invasión.



Estatua conmemorativa a la toma de la ciudad de Tarifa 
situada a las puertas de su castillo.



Cuando subió al trono de Aragón en 1291 Jaime II, hubo un acercamiento con Sancho IV plasmado en el Tratado de Monteagudo.2​ Por otra parte, Sancho IV fue un gran amigo, además de tutor, del personaje histórico conocido como el Infante don Juan Manuel. 
Sancho el Bravo murió en 1295, dejando como heredero a su hijo Fernando, de nueve años. Dejó también la herencia de las disputas y rivalidades con los infantes de la Cerda y sus partidarios.


C.- La Cruz cortada y La Cruz redonda


a)  LA CRUZ CORTADA 




Damos pacíficamente por convenido el sintagma nominal, La cruz cortada, para referirnos al más antiguo de los dos Crucificados, a la derecha de la imagen, que podríamos datar en el s. XII. 
La cruz cortada mide 4cm x 3cm y va presidida por una recia cartela del INRI (Iesus Nazarenus Rex Iudeorum), con un marco en doble volta muy elegante. Particularidad singular, con conexión frecuente a la manera del s. XII-, es la terminación lanceolada de los extremos de la cruz. Pertenece a la tipología románica de los Cristos majestaticos, con rostro y ojos grandes, piernas bien abiertas, manos recias alargadas, y paño de pureza rígido.
Es muy singular la imagen de la Virgen en el reverso del Crucifijo. Melena abundante, nariz grande, y manos oracionales juntas, forman parte de una bella iconografía hiératica, con un manto abundante que deja mostrar su rodilla izquierda en altorelieve. Se recoje el manto en su parte inferior con la media luna de la mujer del Apocalipsis. Desgraciadamente el leño central y vertical de la cruz está partido debajo de la media luna.
La cruz viene rematada encima de la cartela inriniana con un fijador sólido y muy fuerte para sus medidas, que nos habla de que este Crucifijo colgaba de una cadena.



 b)   LA  CRUZ  REDONDA

Tomamos el origen del neologismo Cruz redonda de la forma concreta de sus leños vertical y horizontal redondos que terminan en punta de flecha, por otra parte muy  originales ad casum.
Este crucifijo mide 4.5cm x 3cm. Tiene tres particularidades especiales: a) cabeza inclinada al lado derecho; b) fuertes remates de los clavos de las manos, que no de los pies; y c) piernas inclinadas a la derecha de la imagen con paño de pureza abundante a su izquierda. Todo ello indica cierto movimiento en la imagen típica de finales del s. XIII que prepara ya el nacimiento del gótico y los albores de imágenes más dinámicas y detallistas, en  contraste profundo con las imágenes románicas más estáticas y mayestáticas.
Encontramos de nuevo la imagen de La Virgen en el reverso del Crucifijo. Las manos abiertas sobre el pecho en posición hierática, mostrando sus palmas son muy singulares; le acompañan la media luna y la  bola del mundo a sus pies. Unos ojos grandes sobre el  rostro expresan señorío y majestad. 


Reverso de la Cruz cortada



Es muy curioso hacer notar que este Cristo más dinámico y movido que el anterior del s. XII, tenga una imagen mariana mas estática e hierática que su predecesor temporal; todo ello podría apuntar a una datación más temprana de la de finales del s. XIII, de cualquier modo siempre antes de 1295 en que murió Sancho IV el Bravo.Dije en el título de nuestro ensayo "tres cruces museables...". Me reitero en el sintagma nominal, dado que pertenecen a las raíces cristianas de mi querido pueblo. Talavera la Real, donde nací a la vida y a la fe, y en cuya preciosa pila bautismal del s. XVI aconteció el día más importante de mi vida, puesto que en ella renaci como hijo de Dios y de la Iglesia madre. Mis raíces, mis amigos, mi pueblo, al que tanto tengo que agradecer tanto yo, como mi familia. Por todo ello y más que no sé decir, estas tres cruces quedarán depositadas en el Museo de Arte Sacro de la Catedral de Badajoz, con la única condición de que una cartela bien grande haga constar a mi pueblo y a mis gentes: "Encontradas en Talavera la Real". Así se hace la historia.
Consules videant.





Imagen de la  Virgen sobre la Cruz redonda


C) LA AGONÍA DE EUROPA

Delante del gólgota de Talavera, presidido por sus tres Cruces, me permita el lector acudir y refugiarme al abrigo de la reflexión, siempre honda y acertada, de la  mayor filósofa española del s. XX, María Zambrano, la mejor discípula de Ortega  Y Gasset, y en el decir de muchos -entre los cuales me encuentro- "la discípula superó al maestro".
Cuando la gran catedrática europea, María Zambrano, retorna a España del exilio al que fue sometida injustamente durante cuarenta años, -su mayor tragedia, su gólgota, "el cáliz que  hay que beber", en el decir  de ella misma-, llega en un carro d ruedas. A los poderos fácticos le interesaba sobremanera aprovechar la fama de Zambrano en Europa y USA para desplegar en los Media y en las Cancillerías europeas una gran publicidad que hiciese constar la imagen de la España democrática y moderna. Todo son glorias para los exiliados. Acuden a recibirla en Barajas en 1.985 el Presidente del Gobierno Felipe González y el ministro de cultura, y la reciben los reyes de España en una audiencia muy especial controlada por su gran amiga la reina Doña Sofía. Poco tiempo después, a la filosofa exiliada, la republicana Zambrano, los poderes fácticos la orillan y marginan al  comprobarse que la roja republicana es una gran creyente practicante católica. Ya no interesa a los neófitos de la izquierda española. ¡Qué pena da la vocación cementerial española, que entierra y desentierra periódicamente a sus hijos mejores! María Zambrano está muy de moda en Alemania, Italia y  USA, y es leída,  traducida y estudiada con avidez; y se hacen tesis doctorales sobre sus escritos filosóficos... ¡Y qué pena que sea más conocida fuera de España que en su  propia tierra! Aduce con prisas ahora a la debilidad de mi memoria la misma historia ad casum que escribió, por tres veces, el gran humanista extremeño Benito Arias Montano, la mano derecha de Felipe II: "En Flandes y en Italia son más justos conmigo que en mi propia tierra". Quizás el que esto escribe podría  contar algo, también, de esa vocación cementerial hispánica.

La filósofa exiliada da en el clavo: "Europa no hereda de Grecia sus dioses ya desacreditados y consumidos por la filosofía griega. Su Dios le viene de un pueblo semita. Es, de todos los dioses, el Dios creador por excelencia: el que ha sacado al mundo de la nada. 
Él ha sido el verdadero Dios de Europa, el dios de un "pueblo elegido" por Él para salvar a todo el universo. Dios creador pero que perdió al hombre y con él al mundo. Pues el hombre, criatura predilecta, también se rebeló, y al hacerlo desposeyó a Dios del mundo que creara para su gloria. El "seréis como dioses" de la serpiente despertó en el hombre su deseo de suplantar a Dios en el mundo, de ser Dios dueño de un mundo que él no había creado. Dios podía haberlo aniquilado, haber devuelto a la nada a esta impar criatura que se le revolvió, podía haber borrado al mundo. Mas no lo hizo, y aún le envió, más tarde, el único remedio que podía arreglar esta situación. Le envió a un Dios como él, que adquirió figura humana, carne mortal para morir y, todavía más, para ser devorado por los hombres; un dios que se hace alimento de la insatisfacción humana. El "seréis como dioses" ya no viene de la serpiente; Dios mismo se ofrece para aplacar esta hambre divina. Dios sigue siendo el Dios de la creación, pero aún más que nada de la misericordia.
Con el cristianismo, este nuevo Dios que no destruyó al viejo triunfó definitivamente en los albores de lo que había de ser Europa. Sin duda, muchas religiones quedaron actuando bajo su derrota, produciendo su efecto en la vida del naciente Continente, ya sea en forma plena, llamándose por su nombre; ya de forma más sutil, infiltrándose, enmascarándose. Pero es indudable el triunfo de este Dios en cuya adoración Europa ha ido creciendo. Porque Europa se lanzó con furia a la adoración de este Dios Creador... y el hombre europeo se ha glorificado por la creación. Uniformidad y continuidad, tal vez única, en la vida tan compleja de Europa. Es la tradición, la gran tradición que a todos reúne y que, a través de todos los cambios, subsiste. Lo que hasta ahora ha sido puesto a salvo y rescatado, la antorcha, que arrebatada de unas manos enemigas, no se ha dejado caer".


Dr. Abdón Moreno García
Investigador I + D
Centro de Investigadores
Iglesia Nacional de España en Roma
http://www.abdonmorenogarcia.blogst.com.es/


NOTAS:

1. Información básica Wikipedia (20 enero 2019). Cfr. Arco y Garay, Ricardo, Sepulcros de la Casa Real de Castilla. Instituto Jerónimo Zurita. Consejo Superior de Investigaciones Científica, (Madrid 1954). OCLC 11366237.

Fernandes, Fátima Regina, «A extinção d descendência varonil dos Menezes de Albuquerque em Castela e suas implicações na administração do seu património em Portugal». Revista da Faculdade de Letras, História, Universidade do Porto,(1972) 1453-1467. ISSN 0871-164X.

Ferrer i Mallol, María Teresa, Entre la paz y la guerra: la Corona-catalana-aragonesa y Castilla en la Baja Edad Media, (Barcelona 2005), Ed. C.S.I.C., Institución Milá y Fontanals, Departamento de Estudios Medievales. ISBN 8400083881. 

2. Agradecemos a Filatelia y Numismática SANTOS de Valladolid la fotografía y el comentario de la moneda referida, de suma importancia para nuestro ensayo, y para la datación de las dos cruces estudiadas.

3. Valle Curieses, Rafael del, María de Molina: el soberano ejercicio de la concordia (1260–1321). (Madrid 2000) : Alderabán. ISBN 84-95414-03-1. 


Rodríguez García, Francisco (2002). Crónica del Señorío de Vizcaya (2002). Editorial Maxtor Librería. ISBN 84-9761-029-6. 

Salvador Martínez, H, Alfonso X el Sabio (Madrid 2003): Ediciones Polifemo. ISBN 9788486547660. 

4.  Cfr. datos fundamentales en Wikipedia (15 de enero 20019). Cfr. Gaibrois Riaño de Ballesteros, Mercedes, María de Molina, tres veces reina. Colección Vidas Memorables (Madrid 1936), Ed. Espasa-Calpe S.A. 

García de la Fuente, Arturo, Los Castigos e documentos del rey don Sancho IV el Bravo. Estudio preliminar de una edición crítica de esta obra. San Lorenzo del Escorial (Madrid 1935). 

Gómez Moreno, Manuel. Instituto Diego Velázquez. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, (ed.), El Panteón de las Huelgas Reales de Burgos, (Madrid 1946). 

5.  Cfr. información detallada: González Jiménez, Manuel, Alfonso X el Sabio, (Barcelona 2004): Ed. Ariel S.A. ISBN 84-344-6758-5. 

Ibáñez de Segovia Peralta y Mendoza, Gaspar: Marqués de Mondejar. Joachin Ibarra, (ed.) Memorias históricas del Rei D. Alonso el Sabio i observaciones a su chronica, (Madrid 1977). 

6. Menezo Otero, Juan José, Reinos y Jefes de Estado desde el 712 (5ª edición). (Madrid 2005). Madrid: Historia Hispana. ISBN 84-604-9610-4. 

Pérez Algar, María del Pilar; Ramírez Vaquero, Elísa; Utrilla Utrilla, Juan F. (2005). La dinámica política. Tres Cantos, (Madrid 2005): Istmo. ISBN 84-605-6339-1. 

Rabadé Obrado, Félix , Alfonso X el Sabio: biografía. (Madrid 1997). Studium Generalis. ISBN 8470904337. 

Rivera Recio, Juan Francisco (1985). «Los restos de Sancho IV en la Catedral de Toledo (crónica retrospectiva)». Toletum: Boletín de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, 16 (1985) 127-138. 

7. Mata Carriazo y Arroquia, Juan de, Catalogación Universidad de Sevilla. Secretariado de Publicaciones,( ed.) En la frontera de Granada. (Granada 2002). Editorial Universidad de Granada. Campus Universitario de Cartuja. ISBN 84-338-2842-8.

Menéndez Pidal de Navascués, Faustino (1982). Instituto Luis de Salazar y Castro, ed. Heráldica medieval española. Volumen I: La Casa Real de Castilla y León. Hidalguía. ISBN 8400051505.

8. Mª ZAMBRANO, La agonía de Europa, Ed. Mondadori, Madrid 1988, pp. 30-32. Aconsejo vivamente al lector este libro de Zambrano escrito en 1949, recién exiliada, porque tiene una actualidad increíble para la situación social de la nueva Europa.