jueves, febrero 10, 2011

Talavera en el Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de Pascual Madoz (tomo XVI de 1849)

"Villa con ayuntamiento en la provincia, partido y diócesis de Badajoz (3 leguas), audiencia territorial de Cáceres (12), capitanía general de Extremadura. Situada en tierra llana, a la izquierda del Guadiana y junto a la ribera de la Albuera; es de clima cálido, reinan los vientos del S. y 0.
     Tiene 538 casas, la de ayuntamiento, cárcel, escuela dotada con 3,300 reales, de los fondos públicos, a la que asisten 60 niños; otra privada concurrida por niñas en las que se educan 80; 2 posadas, una ermita ruinosa denominada de San José, destinada a usos profanos, un convento de monjas descalzas, cuya fundación fue promovida por el obispo de la diócesis D. Fray Angel Manrique y se efectuó por D. Juan del Campo Saavedra, natural de esta villa y llamado el Perulero por haber venido del Perú en 1618, dotándole con 900 ducados; 1 iglesia parroquial con curato de término y provisión ordinaria, cuyo retablo mayor es notable por su construcción, y en las afueras al N. el cementerio. Se surte de aguas potables en dos fuentes de las inmediaciones llamadas Vieja y Nueva, y además en los pozos de las casas, que las tienen buenas y abundantes, Confina el termino por N., O y S., con el de Badajoz; E. el de Lobón, extendiéndose a ¼ y media legua, y comprende 6,350 fanegas de pasto, 4,683 de labor, en las dehesas boyal del Carrascal, la Caldera, Novillero y parte de Aldea del Conde; 4,014 fanegas de particulares, 68 de regadío en 22 huertas, 393 de olivar y 443 de viña.
    Le bañan el Guadiana, el Guadajira, la ribera de Lantrin y la de la Albuera, que aquí toma el nombre de la villa. El terreno es llano y fértil. Los caminos, generales, cruzando de E. á 0. la carretera de Madrid a Badajoz, y de S a N. la de Santa Marta a Alburquerque. El correo se recibe en su estafeta por el conductor general diariamente; tiene casa de postas con 6 caballos, y pasan las diligencias de Extremadura cada ocho dias.
    Produce: trigo , cebada, avena, habas, garbanzos, hortaliza, frutas, vino y aceite; se mantiene, ganado lanar, cabrio, de cerda, vacuno, yeguar y colmenas, y se cría abundante caza y pesca. 4 molinos harineros, 5 de aceite ; se exportan loa frutos y ganados. Población: 616 vecinos, 2,239 almas.
    Se afirma ser esta población de grande antigüedad , lo que conviene con nuestra opinión emitida sobre el nombre que la distingue, al ocuparnos de él en el articulo de Talavera de la Reina. Estando en el mismo concepto, diríamos que conserva el nombre común que le dieron los fundadores. En el Diccionario de Barcelona se cree probable su correspondencia con Evandria de Ptolomeo, que en el Itinerario romano se ha escrito con la sílaba epentica na; pero el anticuario lusitano Vasconcelos, redujo esta ciudad á Talaveruela; otros la colocan cerca de Garrobilla, y Don Miguel Cortés en San Servan, cuya diversidad de opiniones prueba sobradamente la debilidad de las razones en que se fundan. Toda reducción, que la sitúe á la izquierda del  Guadiana, empieza con la dificultad de contradecir la expresion de Ptotomeo, según el cual era ciudad lusitana, y este río deslindaba aquella región de la Beturia. Alégase contra este, reparo, que este geógrafo fue poco exacto al adjudicar las ciudades  que se hallaban en los límites de las regiones; mas cuando determinaba estos limites un objeto tan visible como el Guadiana , no tiene ya la misma fuerza este argumento. ¿Se querrá aun que el rio haya cambiado de cauce, como también se ha pensado para obviar el inconveniente? Muy poderosas memorias geográficas deberían reclamar el nombre de Evandria  á un lugar dado; muy auténtico había de ser este para saltar por tales dificultades; y no creemos que se halle en este caso ninguna de cuantas situaciones se ha conjeturado pertenecerla. Por lo que hace a Talavera la Real, quien mas habla de sus antiguallas, se limita a decir, que conserva algunos vestigios de poblacion anterior, y sin mas motivo dice haber sido la mansión del Itinerario llamado Dippo, como los otros Evandria. Es preciso confesar que, se ignora la correspondencia de muchas poblaciones antiguas, como se desconoce la antigüedad de muchas modernas. Talavera, con un nombre indudablemente de origen muy remoto, prescindiendo de la reciente etimología de Tala y Vera que se ha inventado, solo puede decirsé que empieza á ser conocida como aldea de Badajoz; y así continúa por mas de 400 años, hasta eximirse en 1640. Se dice con referencia á Garibay , que en esta villa murió la reina Doña Leonor en febrero de 1558 ; pero es un error, pues falleció en Valladolid por el mes de enero. Ha padecido mucho esta villa en las diferentes guerras sostenidas por esta parte entre portugueses y castellanos.
    Es patria del agustino Fr. Bartolomé Lopez, predicador de Felipe IV ; de Fr. Juan de Talavera , descalzo de San Francisco, definidor, custodio y provincial, y del doctor D. Rodrigo Gragera.
    Hace por armas un águila negra con un castillo de oro en el pecho sobre campo azul."

1 comentario:

Daniel Gómez Valle dijo...

Primero, una aclaración: esto es una respuesta a un comentario que por error he suprimido y que pongo a continuación.

Dani, por favor, aclara a un profano.
Población: 616 vecinos, 2,239 almas???
Que diferencia hay entre vecinos y almas???
Más almas que vecinos???
Firmado: ToFeRo

Y ahora la respuesta.
Hasta el siglo XIX, cuando ya se empiezan a realizar censos de población modernos, la unidad que se utilizaba para contar cualquier población era la de vecino.
Por tanto, debemos entender vecino como unidad familiar o el número de personas que habitan un hogar (padre, madre, hijos, otros parientes, esclavos).
Para pasar el número de vecinos a habitantes se utiliza un multiplicador, que varía en el tiempo y en el espacio, pero que se sitúa entre 3 y 5 (casi siempre entre 4 y 5).
Como evidentemente entenderéis estos multiplicadores deben tener en cuenta situaciones como viudas, clérigos, célibes, monjas... En el caso de que el recuento fuese solo con caracter fiscal los datos puede que no incluyan a nobles y clérigos, exentos en el pago de impuestos. Y casi todos los recuentos, hasta el siglo XVIII, tienen este carácter.