miércoles, diciembre 23, 2009

EL CULTIVO TRADICIONAL DEL TOMATE TALAVERANO. VARIEDADES AUTÓCTONAS Y VARIEDADES LOCALES


LA PÉRDIDA DE NUESTRO PATRIMONIO VEGETAL : LAS SEMILLAS

De suma importancia es “poner en valor” nuestro Patrimonio Vegetal o Fitogenético, cuya mayor diversidad se daba en las huertas y entre las que destacaban las variedades autóctonas y locales de tomates. Productos -como nuestro tomate- han sido históricamente de nombradía y, traspasaron las lindes locales para tener fama en los pueblos de alrededor y otros distantes en Extremadura.
La biodiversidad agraria y las semillas han sido un factor de producción indispensable en la agricultura. Hasta los años cincuenta existía una gran cantidad de especies autóctonas y de variedades silvestres cultivadas.
Uno de los aspectos centrales en la economía de nuestros campesinos era el de contar con un fondo de reemplazo para sus semillas, utilizando bien métodos conservación o de intercambio. Las diferentes formas de intercambio no sólo atendían a la necesidad económica, sino también a la evitación de la depresión endogámica, pérdida de adaptación (vigor, viabilidad, fecundidad...) por los cruces repetidos dentro de las mismas familias.
El agricultor elegía al recoger las semillas de tomates para el año siguiente, las plantas más vigorosas, resistentes, los frutos mejor conformados, atiende al color, el olor, sabor, tamaño, etc. -lo que se denominan características organolépticas- . Hace una selección fenotípica siguiendo sus propios criterios


El cambio de la agricultura tradicional a la agricultura industrial se realizó entre los años cincuenta al sesenta - y en Extremadura- fue el Plan Badajoz el que aceleró este proceso con la introducción de factores de producción suministrados por la agroindustria, tales como: semillas, fertilizantes, plaguicidas, insecticidas, piensos, tecnología de maquinaria, etc.
Pero este cambio supuso un ritmo creciente en la desaparición de las semillas de tomates locales, que fueron mantenidas y mejoradas durante siglos -y de una manera altruista- por nuestros hortolanos.
El diseño de semillas híbridas que resultan estériles tras su cosecha, ya no pueden ser utilizadas por los agricultores como fondo de reemplazo. El agricultor moderno ha perdido el patrimonio de las semillas; éste ha caído en manos de multinacionales y transnacionales que imponen uniformidad en vez de biodiversidad.
Por eso, este “valor tradicional de nuestro tomate talaverano” debe ser rescatado y retomado hoy bajo otros parámetros

LA DENOMINACIÓN “ TOMATE TALAVERANO”

La tradición del cultivo del tomate viene de antiguo, el Interrogatorio de la Real Audiencia de 1791 nos relata, entre otros, el cultivo del tomate y su riego con norias:
“Hai veinte y dos huertas que se riegan con las aguas de sus respectivos pozos con la maquina de norias y trabajo de cavallerías, en ellas se crian generalmente coles, lechugas, escarolas, coliflor, rabanos, navos, pepinos, tomates...”

Durante muchos años el tomate talaverano ha tenido una amplia dispersión geográfica. A Talavera se venían a comprar plantas o tomates de diferentes partes de Extremadura .

Así en la prensa encontramos una alusión al tomate talaverano en la Campiña Sur de la provincia de Badajoz, como escribe para el Diario HOY el 24 de abril de 2009, Juan Serna. Consultor en Agroalimentación y Medio Ambiente:

“En los pueblos se cultivan aún hortalizas y frutas que conservan todo el sabor aportado por el esfuerzo de hortelanos sabios. ..Basta buscar a los más antiguos del lugar, a los que conservan y seleccionan sus semillas y las guardan en botes. Y de principio a final tendremos la hortaliza reina: los tomates talaveranos, los de raf, los corrugados, los de sangre de toro..”

También en el mismo diario HOY, con fecha 5 de septiembre de 2009, en una degustación que llevó a cabo el INIA en Plasencia, una señora llamada Adela nos cuenta:

“Fue darle el primer mordisco a un tomate rojo, reventón, y Adela se tele transportó. Le gustó mucho un tomate talaverano que le llenó las papilas de recuerdos. Era igualito que los que tomaba cuando tenía 50 años menos. No los había vuelto a probar. ¡Que cosa más rica! Y cerro los ojos para seguir recordando”

En un blog del Diario el Avisador de Badajoz, nos encontramos un chat hablando sobre el tomate talaverano, que estaba por esas fechas en Badajoz, a un precio de 0,89 Euros/kg y también varios comentarios de recuerdos a sabores nostálgicos de aquellos antiguos tomates.

En las fichas de recolección (pasaportes) del Centro de Recursos Fitogenéticos -como más adelante desarrollaremos- tenemos dos referencias al tomate talaverano, una en la población de Campillo de Llerena y otra en la de Montánchez.

En nuestro folklore también le cantamos a esta tradición tomatera en la misa de San Isidro, diciendo:

¡Ay! Ay! San Isidro
que traigo espigas que son de trigo
tomates de Talavera
y un borrego vivo.

Y jóvenes como Agy, con una poesía que se publicaba en la Revista el Progreso y que tenemos colgada en este blog Crónicas de Talavera:
Talavera... Deportista saetera y
la Real,´ progresista. sandunguera.
la auténtica Talavera Talavera...
la del cante avionera, siempre hay...
del tomate. carnavalera, quien te quiera.

VARIEDADES AUTÓCTONAS Y LOCALES DE TOMATE CONOCIDAS

Las flores de las especies silvestres del tomate son hermafroditas. Las de la especie Solanum Lycopersicum son autógamas (especies que se autopolinizan y se autofecundan) y también son autocompatibles. Su sinónimo la Lycopersicum sculentum Mill a la que pertenecen las variedades de Talavera, dan frutos generalmente rojos, y se cultivan de forma rastrera.

Las más antiguas y recordadas que se pueden considerar “autóctonas” son las de tomate rugoso y las de tomate peludo, que eran las dos de tomates de buen tamaño y muy duros.
Después llegaron variedades de fuera (alóctonas) que “localmente” han sido conocidas como:
-Tomate negrito, llamado también madrileño, por su procedencia de Villa del Prado (Madrid). Es un tomate de buen tamaño, rugoso y piel dura.
-Tomate melillero de procedencia Velez-Málaga. Se cultiva en la Vega de Zafarraya (Granada). Es nombrado también como tomate de Zafarraya. El fruto es arriñonado, de tamaño medio, la forma redondeada, aunque ligeramente achatada y la, de tamaño medio, la forma redondeada, aunque ligeramente achatada y la piel muy lisa. Tiene color rojo cuando está maduro. Su productividad es bastante elevada y tiene una aceptable conservación en fresco (aguanta más tiempo en buenas condiciones que otras variedades)
-Tomate abisinio procedente de Italia. Mas temprano que el tomate melillero pero más blando (No hemos encontrado más referencias de este tomate)
-Tomate blanco talaverano, (tenemos pocas referencias y ninguna descripción).
-Tomate talaverano en Montánchez, según el INIA, en su descripción es un tomate rojo, mas redondo y pequeño que el negrito, con prolongación apical.
-Tomate talaverano en Campillo de Llerena, no tenemos detalle de sus características.
-Tomate talaverano en Hornachos, no tenemos detalle de sus características.
-Tomate de telaraña conocido en otras localidades como: de cuelga, colguines o tomate de todo el año. El fruto es redondo parecido al cherry, son sabrosos y jugosos pudiendo disfrutar del sabor de tomate fuera de temporada. Pueden conservarse en buen estado después de arrancar la mata y colgarla en sitio fresco y seco durante varios meses ( invierno y primavera), el tomate sigue viviendo de ella hasta secarse.

CICLO VEGETATIVO DEL TOMATE NEGRITO

Este año 2009 hemos hecho en la Huerta del Quinto el seguimiento del ciclo vegetativo del tomate “variedad negrito”, cultivado en la forma antigua y plantados por Francisco González Tienza (Quico el de Salud) También pone esta misma variedad Anastasio el Porra en el Sitio del Palomar.



CUIDADOS CULTURALES

Aperos y herramientas
En el cultivo del tomate se utilizaban los aperos de tiro con animal como la vertedera, el trillo, el rastrillo, la maquinilla, el aporcador y para el transporte el carro. Herramientas de mano como el pico de plantar, el mocafre (almocafre), el rodo, la sacha (zacha), la simbarra (cimbarra), la sacha de huerta (genuina de Talavera), etc.

Los semilleros “joyos” o “criaeros”
El comienzo del cultivo del tomate empezaba por los semilleros, que aquí se denominaban “ joyos ” (hoyos) o “criaeros”. (En Valencia las hoyas son los semilleros en los que crece el plantel para los cultivos de transplante)
Antes de la llegada de los plásticos, se construían de manera artesanal, comenzando a prepararlos a principios de enero por los Reyes. La fabricación de este semillero antiguo o semillero de cama caliente ha desaparecido completamente. Como se sabe consistía en hacer durante los meses de invierno un balaguero alomado y alargado de estiércol pajizo procedente de las cuadras, que para conseguir la fermentación se regaba.
Se preparaba el cesto o nido con estacas y cañas alrededor y se tupía en forma de cama, siendo esta la base del semillero. Encima de esta base se esparcía una capa de grosor aproximado de una cuarta de estiércol terrizo (estiércol ya meteorizado y procedente del año anterior), sobre la misma se repartía la semilla de tomate a voleo según la pericia del agricultor. Después una nueva capa fina de dos dedos de estiércol terrizo y posterior riego. Para mantener la temperatura y evitar la helada la siembra se tapaba con juncos.
Cuando la planta ya ha nacido -aproximadamente 10 días después de la siembra- se retira la capa de juncos y se colocan encima del semillero los “bardos”, que son un armazón a base de cañas atadas a un entramado de juncos, gamasa (magarza) y bayón (aneas)
En los semilleros operación importante es quitar las malas hierbas, acción que se hacía normalmente a mano, y otra es la de dar riegos continuos. También destaparlos durante el día para solearse y bajar los bardos al anochecer para evitar la pérdida de plantas por las heladas. Esta labor se nos encomendaba a veces a los niños que la efectuábamos antes de entrar y al salir de la escuela.
La mayor concentración de joyos se ubicaban en los alrededores del cementerio. Algunos de los que echaban criaeros eran: los Manolete, los Blases, el tío José Barrera, Juan Barrera, los Carriscajo, los Tostado. También se hacían joyos en las huertas y en los solares o corralones dentro del pueblo.
Amén de las plantas necesarias para el trasplante, otra parte se vendía a foráneos, lo que ocasionó como hemos dicho al principio la dispersión geográfica de estas variedades de tomates. Venían a comprar plantas del norte y sur de Extremadura o bien se mandaban en paquetes por autobús ( como hacía Bartolo el de la Parada). Por esas fechas aparecían personajes pintorescos a comprar plantas como el “tío del paraguas” que era natural de Alcuéscar o más adelante a comprar tomates como “el gitano señorito” de Sevilla.

Transplante
Cuando las plantas alcanzaban una altura aconsejable, entre 10 a 15 cms., se arrancaban del semillero con su cepellón de raíces, mojándolas en agua. Las plantas de contabilizaban por millares. La puesta (trasplante) del tomate se llevaba a cabo sobre las fechas del 15 al 20 de marzo. Se hacía de forma manual con el pico de plantar. En una fanega de tierra se podían trasplantar entre 15000 a 20000 plantas

Arrayado
El “arrayado” (rayado) sobre el terreno, se ejecutaba con pies de maquinilla separados a una distancia entre los 70 a 80 cm. (separación entre líneos). Hoy el tomate industrial se planta a 75 cms. Entre una planta y otra se dejaba una distancia entre los 20 a 30 cms. (una cuarta o cuarta y media). Cuanto mayor es esta separación mejor desarrollo tendrán las plantas y los tomates. El antiguo hortolano atendía más a la calidad del fruto que a la producción, pues este iba para la venta en plazas (el tomate tenía que entrar por los ojos)

Escarda
Entre los cuidados culturales estaba la escarda, eliminación de las malas hierbas que crecen entre los líneos de plantas. Se hacía con el animal y la maquinilla colocándole unas cuchillas de corte (mariposas). Entre las matas de tomates el desyerbado se ejecutaba a mano utilizando el mocafre.
También se rompía la costra del suelo para mantener la humedad ( igual que en las viñas) hasta que llegase el momento del riego.

Riegos
Los riegos se hacían a pie o gravedad con el agua procedente de norias y a partir de los años 50 de las acequias del Plan Badajoz. En nuestro artículo de la Revista de Ferias comentábamos que el número de norias podían llegar al centenar e incluso sobrepasarlo.
Para realizar el riego se preparaban los surcos con un aporcador. Se cortaban los machos con la “sacha” y se fabricaban los canteros ( de 1 o 2 piezas) dependiendo del caudal del pozo .De la reguera principal se suministraba el agua a los canteros abriendo las tornas. El tomate requería un riego cada 3 o 4 días, dependiendo de la climatología o del tipo de suelo incluso necesitaban regarse cada 2 días.

El descogolle o poda
El descogolle o poda del tomate es la operación más importante, pues ésta influye en la precocidad del fruto. La finalidad de la poda es adelantar la formación y maduración de los frutos, intentando que toda la riqueza (beneficio) de la planta se dirija a los tomates de los primeros ramos que son los que se venderán a mejor precio.

Se realizan tres descogollados o podas:
El primer descogolle consiste en quitar los hijastros de la parte baja de la planta, ya que absorben la savia del primer ramo u horquilla. Se elimina también el llamado tomate ladrón (tomate irregular , de mala vista ). Después de efectuado este primer descogolle, se proceda a aterrar y aporcar la plantación para después regar.
El segundo descogolle consiste en anular el resto de los ramos de las plantas, quedando la misma con los tres principales.
El tercer y último descogolle es para quitarle las yemas intermedias entre las hojas y los brazos.
Esta técnica de cultivo no debiera perderse y no estaría mal que se enseñara a agricultores jóvenes y no tan jóvenes, en los centros de formación agraria, en las escuelas taller o por otros medios.

Abonados
A base de estercolados que se realizaban repartiéndolo por la parcela en montones y esparciéndolo después con horquillas o directamente desde el carro.

Enfermedades y plagas.
La incidencia de las plagas era insignificante en el cultivo del tomate. El tratamiento de enfermedades y plagas se realizaba de forma artesanal. Así la mangria (manglia) se combatía con tierra caliente y el rayo ( alacrán cebollero- grillotalpa) se iba cazarlos de noche con farol, la gallinita ciega (melolonta) se cazaba a determinas horas observando los montones de tierra movida. Los topillos (mycrotus) con trampas y cebos de pan. Persistía aún la lucha biológica, pues las incipientes plagas conservaban aún sus enemigos naturales.
Un técnico de California en el reciente Congreso del Tomate de Industria en Badajoz, ha comentado la necesidad de recuperación de variedades autóctonas para encontrar en ellas genes con resistencia a enfermedades.

Después de ver todas estos cuidados culturales, hay que resaltar la enorme vinculación entre agricultura ecológica y el cultivo tradicional de estas variedades. Pero la introducción que vino después de abonos naturales como el Nitrato de Chile y otros de síntesis como la Urea. Productos químicos como el azufre e insecticidas organofosforados como el metasixtos y organoclorados como el DDT hicieron que desapareciera ese carácter de cultivo ecológico.

LA COGIDA (RECOLECCIÓN) DEL TOMATE

Recolección
La “cogida” (recolección) se efectuaba a mano, esta actividad daba gran cantidad de jornales (hoy se llama cultivo social), se empleaban cuadrillas de mujeres con sus respectivas manijeras (Valentina La Ramira, Tomasa la Huevera, Angelita la Latera).
Para la cogida los primeros envases utilizados eran esportones o cestos ( de cuerdas –pitas-, de pleitas, cañas, castaño, esparto, aneas) que se vertían sobre banastas.
El primer corte se venía efectuando a mediados de junio, coincidiendo con San Juan. Algunos años el adelanto era tal, que incluso por San Isidro ya se comían gazpachos y ensaladas con los primeros tomates talaveranos. Por lo que se cantaba en la romería, -un año sobre 1950- se quedaron sin probarlos:

“Y este año a San Isidro
le tenemos que desí
que los tomates se helaron
un veintiocho de abrí”

La construcción de un “sombrajo” o “sombraje” a base de estacas y bardos era fundamental en la cogida del tomate. Se quedaban uno o dos laterales libres para que corriese el aire, se regaba el suelo y a su sombra se pesaban, seleccionaban y encaraban los tomates para la venta. También este umbráculo se utilizaba para comer, descansar y para echar alguna que otra siesta.
Posteriormente, para la cogida aparecieron las cajas de madera y finalmente las de plástico. Hoy la recolección manual ha desaparecido y esta se hace con cosechadoras que aportan muchas ventajas.

Producción y precios
Los tomates se cogían tanto los maduros colorados y los pintones. Cada mata venía dando unos ¾ a 1 kg de fruto (1 kg de tomates por planta se podía considerar una buena producción). Si en una fanega de tierra se podían trasplantar entre 15000 a 20000 plantas la cosecha podría estar entre esas mismas cantidades de kilos. En esta época dada la escasez que había de tomate ( pues no existían los invernaderos) éstos tempranos se llegaban a pagar a muy buen precio.
Cuando se vendía el tomatá (tomatal) entero, los precios por mata oscilaron entre las 9 perras gordas (90 céntimos), la peseta o los cinco reales (1,25 ptas) y ya los últimos se vendieron a 1,50 pesetas. El hortolano seguía cuidando de la plantación, de los riegos y gestionaba también la cogida buscando a los jornaleros.

El destino
Los productos de las huertas tenían como primer destino el consumo propio de la población y para otras poblaciones de Extremadura que acudían a comprarlos bien a peso o el tomatal completo
Venían a comprar plantas y tomates entre otros lugares de pueblos de la Sierra de Gata, de Coria, de Alcuéscar, de Montánchez. De pueblos de los alrededores de Mérida, de Feria, Fuente del Maestre (Tío Zambrano), Corte de Peleas, de la Campiña Sur, de Campillo de Llerena, de Villanueva de la Serena (Los Lanchero, Vicente Rodríguez...).
Para la venta funcionaban los corredores o asentadores como Paco el Malagueño y su hijo Pepe, Piojo, Bartolo el de la Parada, Migué el Mecha (tenía un puesto en la fábrica de los Serrano), los Sierra, Bernabé.
Se llevaban también los tomates a tiendas y mercados de Badajoz y Cáceres. Para la Plaza Alta salían los carros de madrugada cargados de tomates y hortalizas. Entre otros llevaban verduras a Badajoz: El Tío Alberto Carriscajo, Juan Carriscajo, Pepe el de la Machas, Juanillo el de la Inés, Los Verea, el Loco Ardila, Carmona El Calao, El Remonta , el Durete, Perico el Rarra, el Tío Juan el de la Petra, el Tío el Queso, Antonio Toconera, Ramón el Cagón, Alfonso el de la Berciana.
Otros agricultores embarcaban las banastas con tomates y otras hortalizas en el tren con destino a la plaza de Cáceres, como: Antonio el Durete, Manolo Barrera, Antonio el Remonta, Valeriano Durán el de las Sardinas.
Las banastas llenas tenían un peso 4 arrobas unos 50 kgs de tomates. Una vez colocados y encarados los tomates las banastas eran cosidas con sacos de esparto.

La economía del cultivo del tomate
El cultivo del tomate daba una gran cantidad de jornales y significaba para el pueblo una buena fuente de ingresos, hasta el punto que agricultores de secano se pasaban a este cultivo de regadío. También los jornaleros o braceros arrendaban una parcela de tierra (entre una fanega a una hectárea) para plantarla de tomates.
En esta época en Talavera había gran movimiento de personal, tanto los que venían a coger tomates como los que venían a comprarlos. Los transeúntes se hospedaban en: La Posada de Juan Núñez (personas y animales) la Posada del Risa (más bien animales) y la Posada del Paradó (Juan el de la Posada) en la calle Derecha (los más pudientes), en esta posada se echaban los bandos por el pregonero.


LOS BANCOS DE GERMOPLASPA. EL CRF CENTRO DE RECURSOS FITOGENÉTICOS

Obtención de semillas de remplazo
El agricultor obtiene las semillas mediante un proceso que comprende las fases de limpieza, fermentación, lavado y secado. El agricultor aprovechaba la fabricación de conservas caseras de tomates para la recogida de semillas.

Colectas de semillas. Bancos de germoplasma.
Investigadores sensibilizados por la problemática de la pérdida de la biodiversidad, decidieron llevar a cabo colectas de materiales de hortalizas y otros. Surgió la necesidad de conservar todo este material recogido de manos de los agricultores que lo habían guardado durante muchos años y se instaló todo una red de bancos de germoplasma (bancos de semillas).

En los bancos de germoplasma las semillas se mantienen en cámaras especialmente diseñadas para su conservación a –3º C. La sequedad de las semillas se garantiza guardándolas en tarros de vidrio herméticos y con gel de sílice como desecante. Debido a la pérdida de germinabilidad, todas las entradas se tienen que reproducir cada cierto tiempo, recogiendo la nueva semilla que se almacena junto con las originales.

Para la consulta de variedades de tomates recogidas en las distintas localidades de Extremadura tenemos dos bases de datos: el Inventario Nacional de Recursos Fitogenéticos , donde se encuentran las colecciones “activas” en las que las semillas se multiplican y se pueden suministrar muestras bajo la oportuna petición. Y la base de datos de semillas conservadas en el Centro de Recursos Fitogenéticos CRF , estas colecciones “base” tiene un objetivo de conservación y las muestras de semillas no se suministran a los peticionarios. (material no disponible) El que más acumula de variedades de tomates es el CRF de Madrid.

Las semillas de tomate de Talavera fueron recogidas por el CRF , parte de ellas se quedó en dicho banco y otra se envió al banco “activo” de Zaragoza” ESP027 para su multiplicación.

Consultas en el Banco de Datos de Pasaportes

-Para la provincia de Badajoz nos aparecen 90 registros de variedades de tomates.
-Para la provincia de Cáceres 69 registros de variedades de tomates
En las fichas de recolección (registros) con las denominaciones “locales” dadas en Talavera nos hemos encontrado con:
Nombre de entrada: Tomate negrito Localidad: Talavera la Real
Tomate negro Talavera la Real
Tomate talaverano Campillo de Llerena
Tomate talaverano Montánchez
Tomate rugoso Maguilla
Tomate melillero La Cardenchosa (Azuga) (2v)

En el Centro de Investigación de la Orden- Valdesequera -Banco de Germoplasma de la Orden- no hay semillas de tomates, sí de altramuces y pratenses.
Hubo también un trabajo desarrollado por parte del CETAEX (Villafranco del Guadiana) que recolectaron también estas semillas locales.


LAS EXPERIENCIAS DEL INIA. EN LA RECUPERACIÓN DE VARIEDADES AUTÓCTONAS.

El Instituto Nacional de Investigaciones Agronómicas INIA ha iniciado unas experiencias seleccionando una serie de variedades de tomates y las ha cultivado el año pasado 2008 en una finca de Madrid.
En este año 2009 se han plantado en fincas de Navalmoral y Robledillo de la Vera, los resultados se han dado a conocer entre profesionales y público en general. Los profesionales tuvieron que puntuar entre 14 variedades de cada una de las especies elegidas, valores como el aspecto general, tamaño, color, olor y sabor. A los no especializados se les dio a probar estos frutos.
Del tomate talaverano se utilizaron dos variedades: la variedad “negrito” de Talavera y la variedad tomate de Talavera procedente de Montánchez.
Las conclusiones de este estudio se tendrán en el 2010, es un proyecto del Ministerio del Medio Ambiente, Centro de Investigación y Desarrollo en Agricultura Ecológica de Plasencia y de la Concejalía de Desarrollo Sostenible de esta localidad.
La pretensión de este proyecto es sacar al mercado unos frutos, que por su gran calidad, serán demandados por un sector del mercado diferente al mercado ecológico.


PROYECTO DE FUTURO

Tenemos que destacar el papel del hortolano jubilado en la preservación de estas especies y variedades autóctonas. Por eso, para este proyecto de futuro que se está realizando ya en otros lugares de Extremadura ( estudios del profesor Rufino Acosta, Universidad de Sevilla ), pasa por:
-Poner en manos de estos experimentados agricultores- y de otros muchos aficionados- semillas para que no se pierdan estas variedades de tomates.
-Conseguir la implicación de la administración regional y de nuestros “gobernantes locales” en este nuestro patrimonio llamado “tomate talaverano”, por lo que pueda suponer para la gastronomía local o regional y la utilización de este alimento como medio de distinción o de reclamo turístico para nuestra localidad.

AGRADECIMIENTOS

Nuestro sincero agradecimiento en la ayuda prestada, a los técnicos del INIA María Ramos del Centro de Investigación y Desarrollo en Agricultura Ecológica de Plasencia; a Celia de la Cuadra e Isaura Martín del Centro de Recursos Fitogenéticos; a los agricultores de Talavera por sus aportaciones -en especial a mi padre, Juan Cansado- y a todas las personas que gustosamente nos siguen suministrando fotos.


Cristóbal Cansado y Antonio Gómez

7 comentarios:

Conchi Prieto dijo...

Buenos dias

Buscando documentación en Internet encontré este blog suyo.
Yo soy una apasionada de las variedades antiguas de tomates.
Como soy española y vivo en Francia, intento encontrar antiguas variedades españolas para que mi familia las vaya descubriendo.

Les quedaría muy agradecida si pudieran decirme donde comprar o conseguir semillas de estas variedades de tomates de Talavera. Yo correría con todos los gastos y podría facilitarles semillas de variedades de aquí, de Francia.

Muchas gracias por su ayuda.

Un cordial saludo,

Conchi Prieto
conchiypierre@orange.fr

Antonio Gómez dijo...

Estimada Conchi Prieto:

Agradecidos por la visita a nuestro blog "Crónicas de Talavera"
En este momento no estamos en condiciones de poder sumistrar semillas de variedades de tomate talaverano.
Este proyecto de recuperación de antiguas variedades no ha hecho más que comenzar, estamos en la fase de documentación, localización y encuestas.
Esperamos en este año 2010, conseguir semillas tanto de Talavera como de otras poblaciones de Extremadura.
Le prometemos que cuando dispongamos de semillas se lo comunicaremos.

Saludos.
Antonio Gómez y Cristóbal Cansado

juan gabriel dijo...

me encanta encontrar estos temas de nuestra tierra, disfruto cuando los exasamino, seguid con esta iniciativa, saludos J.Gabriel desde Murcia.

Anónimo dijo...

ALGUIEN SE ACUERDA DONDE ESTABAN SITUADAS LAS ANTIGUAS FABRICAS DE TOMATE DE TALAVERA DE LA REINA

Anónimo dijo...

Nabos, no navos (daña la vista).

Antonio Gómez dijo...

Hola Anónimo,
El texto en que aparece la palabra "navos" viene entrecomillado, que significa que está tomado literalmente del original. El original es un texto del año 1791, El Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura. Así aparece escrito y así lo transcribimos.
Saludos y gracias por seguir tan atentamente nuestro blog.

hepast@yahoo.com.ar dijo...

Buenas tardes, Muy buena la idea de recuperar las variedades tradicionales de tomates, le agradeceré me informe si a la fecha es posible conseguir por intercambio o compra semillas de los mismos: Soy de Argentina pero estoy visitando España en Mayo/Junio de este año. Desde ya muchas gracias.-
Hepast@yahoo.com.ar